Si una cosa enseña el caso Andik es que la sombra de un genio puede destrozar la vida de un hijo suyo que quiera parecerse a él. El drama entre los Andik fue darse cuenta de que el hijo no estaba preparado para sucederle, que como empresario no le llegaba a la suela del zapato del padre. En Catalunya hay muchos casos de hijos que han fracasado siguiendo la profesión de sus padres geniales: Jordi Cruyff nunca fue el genio del fútbol de Johann, o los cuatro hijos Arús no soportan ninguna comparación con la genialidad televisiva de Alfons Arús. Es muy arriesgado imitar el trabajo de tu padre si es un genio. En teatro, muertas Anna Lizaran, Rosa Maria Sardà y Montserrat Carulla, la mejor actriz en activo es Emma Vilarasau, que se casó hace muchos años con otro actor imponente: Jordi Bosch. Y de los dos hijos uno les salió músico y el otro, ¡ay!, actor. Siempre a la sombra de la genialidad de los padres. Madre e hijo acaban de hacer una apuesta temida: coinciden en una obra que promete ser el éxito de la próxima temporada: La truita, en el Poliorama. Estos son madre e hijo Emma Vilarasau y Marc Bosch:

Emma Vilarasau en La truita, Teatre Poliorama
Marc Bosch en La truita, Poliorama

La trama es de las que empuja a los espectadores a las salas, la típica comedia familiar de autor francés, Baptiste Amman: una reunión familiar en la casa de pueblo en una mesa de ocho: el matrimonio formado por Vilarasau y su marido en Ventdelplà Jordi Boixaderas, con tres hijas y sus parejas, una lesbiana y una con mucha diferencia de edad. El yerno de la mayor lo interpreta Marc Bosch, que hace de chico joven que tiene un hijo con la primogénita, quince años mayor que él. Este rol lo interpreta otra actriz de estirpe célebre: Miranda Gas, hija en la vida real de Mario Gas y Vicky Peña, nieta, por lo tanto, de Montserrat Carulla. Mucho talento sobre el escenario. Será un éxito descomunal.

El elenco de La truita, Poliorama
Emma Vilarasau y Jordi Bosch, juntos haciendo teatro, Ig

Emma Vilarasau y Jordi Bosch han coincidido en multitud de obras de teatro desde jóvenes, como recuerda en una preciosa hilera de fotos su hijo Marc en Instagram. Pasarán a la historia como los hermanos Montsolís que no tuvieron un hijo juntos. En Nissaga de poder, Vilarasau se enamoraba del hermano mayor, el grandioso Jordi Dauder, bajo la inopia del hermano mediano Jordi Bosch. Aquellos Mateu, Raimon y Eulàlia Montsolís de nuestros corazones, cuando TV3 arriesgaba con el culebrón de sobremesa.

Marc tiene 31 años y dos apellidos que pesan en el escenario: el señor Marc Bosch Vilarasau. Eso sí que es una estirpe de poder.