Dulceida no solo fue la pionera en compartir su afición por la moda en las redes sociales, también fue una de las primeras personas anónimas en abrir las puertas de su vida personal y mostrarnos su familia y también sus parejas. La vida sentimental de Aida Domènech dio un giro de 180 grados cuando conoció a una chica gerundense que se llamaba Alba Paúl, de quien se enamoró locamente. La influencer fue muy generosa y grabó un vídeo explicando a todos los preciosos que era bisexual. Sin duda, un antes y un después que la hizo conectar aún más con el público. Dulcealba, así llamaban los preciosos a su relación, se convirtió en un fenómeno idílico de amor, con una boda de ensueño. Ahora bien, no todo ha sido un camino de rosas, y hace unos años, Dulcealba sufrió una fuerte crisis que detuvo la relación un año y ocho meses, una ruptura muy comentada donde las dos influencers vivieron la peor etapa de sus vidas.
La separación tuvo un final, y las dos influencers se dieron una segunda oportunidad que salió de lo más bien: ahora ambas son madres de una niña que se llama Aria y el próximo mes de septiembre celebraban una reboda por su décimo aniversario. Aun así, la ruptura fue una de las etapas de su vida que la pareja nunca olvidará y, mientras Alba Paúl sobrevive en el reality de Telecinco, Dulceida, en medio de la promoción por La gran cita, ha visitado otro espacio de 3Cat, perfecto para tener una de aquellas conversaciones que tanto le gustan: una charla intensa para abrir su corazón. Dulceida ha visitado el sofá de la tabarra, del programa La turra, presentado por Alba Riera.
Son tantas las cosas que se podrían comentar sobre la vida de Dulceida, pero uno de los primeros temas de conversación que surge es la famosa separación de Dulceida y Alba Paúl, una etapa que la influencer recuerda así: "Recuerdo que fue el peor momento de nuestras vidas, tanto ella como mío; volvimos a ser adolescentes porque éramos muy tóxicas, las dos, yo más, pero yo no sé qué me pasó. Ahora lo pienso y digo: ¿qué me pasó en la cabeza? Fuimos supertóxicas, y es que estuvimos un año y ocho meses sin estar juntas, pero hablando casi cada semana, discutiendo mucho, y nos costaba y quizás no entendíamos que no podíamos estar la una sin la otra. También creo que, aunque haya sido el peor momento de nuestras vidas, ha sido un punto importante en la relación, para tener la relación que tenemos a día de hoy", confesaba la catalana en La turra.
Dulceida revela que nunca llegaron a conseguir contacto cero y no solo eso, la ruptura era tan dolorosa que en aquel momento no supieron gestionarlo hasta que no se pusieron en manos de un psicólogo: "No sabíamos, y reprochándonos cosas constantemente. Me costaba mucho estar triste, estar mal, me sentía amargada constantemente y yo, que soy superextrovertida, pues no lo era, y eso me costaba mucho de entender, cómo era capaz de no estar triste". Más de dos años después de esta etapa, Dulceida reflexiona al respecto y cree que fue necesario: "Creo que todo pasa por algo y me da pena y lo pienso y digo: Hostia, es que lo pasamos muy mal e hicimos cosas muy mal, las dos, pero es que si no hubiera pasado, es lo que dices tú, quizás lo habríamos dejado dos años después, no hubiera sido lo mismo".
La pareja intentó separar sus caminos, pero lo que no sabían era que el destino los volvería a juntar.
