Los lunes en nuestras vidas vuelven a ser motivo de sonrisa, de emoción, de felicidad. Muchos catalanes volvemos a ser más felices desde hace una semana, desde que volvió a la parrilla de TV3 el programa más exitoso de la casa: El foraster. La décima temporada llegó pisando fuerte, con un descomunal 27,1 % de share, una brutalidad, en la visita que hizo el bueno de Quim Masferrer al municipio de Cataluña que está en el centro del país, Pinós, en el Solsonès. Un primer programa de la nueva temporada que, como siempre, nos emocionó, nos hizo reír y nos hizo estar delante del televisor. Y este lunes, a por otro El foraster.

Quim Masferrer, con Glòria, de Ardèvol, Pinós, en el primer 'El Foraster' de la nueva temporada 3Cat
Quim Masferrer, con Glòria, de Ardèvol, Pinós, en el primer 'El foraster' de la nueva temporada 3Cat

Segunda entrega de la nueva temporada con Quim visitando el pueblo de Tivenys, en el Baix Ebre, un pueblo de ribera atravesado por el río, rodeado de naranjos y lleno de vida. Un lugar donde el presentador no se imagina que aquí vivirá un reencuentro inesperado y emocionante con una vieja conocida que le hará revivir uno de los momentos más especiales de la historia del programa. Allí, Masferrer también sabrá por qué en Tivenys las cortinas esconden más vida de la que parece, le revelarán un remedio dulce para cuando sopla mal viento, conocerá a los niños y también a una mujer de 85 años y un empuje contagioso. Para ir calentando motores, en el Via lliure de Xavi Bundó, en RAC1, lo han entrevistado mientras iban comiendo diferentes platos de un restaurante espectacular, el 'Altamar', en la Barceloneta de Barcelona, en la sección del 'Plat estrella'.

Quim Masferrer TV3
Quim Masferrer TV3

Y nada más empezar, nos hemos encontrado con una confesión sorprendente por parte de Quim. Mientras llevaban los aperitivos a la mesa, uno de los platitos que han traído han sido unas aceitunas gigantes, "más que aceitunas... esta se llama la 'Gordal', ¿verdad?", dice Toni Garcia Ramon, uno de los colaboradores del espacio. "¡Tamaño pelota de golf, eh? ¿Quieres una?", añade Bundó. Y ya pueden ser grandes, pequeñas o del tamaño que sean, que Quim no comulga con las aceitunas: "Son melones, esto... Impresionantes... Pero yo no he probado nunca las aceitunas. Nunca. Ninguna. No, no, no. No se ha dado. La gente me aprieta mucho, pero yo, terco. Nunca me han llamado la atención y hasta ahora la vida me ha ido bastante bien. Pero no les tengo fobia a las aceitunas. Hago militancia del 'No' a la aceituna, ni a la olivada". De familia de restauradores, con un restaurante familiar histórico en Sant Feliu de Buixalleu, la confesión sorprende.

Quim Masferrer en 'El foraster' / 3Cat
Quim Masferrer en 'El foraster' / 3Cat

Hablando de su relación con la gente con la que habla, la buena gente que se encuentra en los pueblos, admite que tiene predilección por la gente mayor, y se emociona al recordar a sus abuelos, por quienes tenía adoración, y "todo lo que me dejaron de explicar porque no hubo tiempo, debería haber hablado más con ellos". De ahí que le encante hablar con vecinos de más edad cuando va de acá para allá con El foraster. "Tengo debilidad por la gente mayor, que no siempre tienen el trato que se merecerían, les debemos la vida y son un pozo de experiencia". Un Quim que también ha confesado que en el programa hace cosas que normalmente no haría en su vida, como Quim (y las muchas cosas que le hemos visto hacer en los diferentes pueblos), y a quien ponen a prueba: "Que alguien del próximo pueblo que visitarás y nos esté escuchando, cuando te vea, saque un botecito de aceitunas... ¿Esa es tu línea roja?". Y él admite que "seguramente, podría ser el único entorno en el que yo podría acceder...". "¡Pueblos de Cataluña, hagamos un reto!!", piden en el programa. Y él: "...yo creo que es más interesante todavía el tío que van pasando los años y continúa diciendo que 'No'"... ¿Veremos a Quim comerse una aceituna? Un motivo más para ver El foraster.