Núria Solé lleva tiempo siendo una de las presentadoras mejor valoradas y queridas por los espectadores catalanes, especialmente por su labor durante muchos años en el TN Comarques, pero también viéndola en otros espacios, siempre con la información como eje principal. Una periodista que está a punto de cumplir 50 años y que puede sentirse orgullosa de la carrera que se ha forjado en la Televisión Pública catalana. Una periodista de raza que hace un tiempo vivió uno de sus momentos personales más complicados, cuando estuvo 7 meses de baja por una depresión. "Cada vez me sentía más incapacitada y derivó en una depresión, las hay superficiales y profundas. Yo no era de las que no pueden salir de la cama. Con pocos meses y medicación salí más rápido. Los nervios, la presión se transformaron en una tristeza muy grande. Una baja corta se fue alargando".

Núria Solé Tv3
Núria Solé TV3

Un momento difícil, complicado, del que afortunadamente salió. Pero Núria, en todo este tiempo que lleva trabajando en TV3, ha vivido también infinidad de momentos bonitos y felices. Los ha vivido fuera de cámaras, con sus compañeros de trabajo, pero también en directo, delante de cámaras, y en medio de un programa. Ahora ha confesado qué pasó en pleno TN, hablando de gestos que no olvidará nunca. Ni ella, ni su familia. Hablando con su compañera de cadena Marina Romero, ha hecho una curiosa revelación sobre si alguna vez ha tenido ganas de hacer algún gesto, alguna señal de complicidad, a la gente que quiere, a algún familiar, o a algún amigo. Aquello que pasa a menudo con las personas que se dedican a salir por la tele, que muchas veces su gente les pide que hagan un gesto, una especie de guiño que solo entiendan ellos.

Núria Solé, TV3
Núria Solé, TV3

Y Núria ha reconocido que sí, que a veces, ha tenido la tentación, y lo ha hecho, de hacer un gesto con los suyos: "He de confesar que a veces he hecho alguna señal secreta a alguien, pero no ha sido el guiño. Es una historia bonita", admite la presentadora, recordando el momento en cuestión. Una historia que tiene que ver con las personas que más quiere del mundo, sus hijos. "Un día que era fiesta les dije: 'Venga, me tocaré el anillo al final y querrá decir que os estoy diciendo hola'". Y dicho y hecho, Núria cumplió su promesa, y sus hijos, encantados de la vida. La periodista también ha hablado de un tiempo que estuvo en el Hospital Sant Joan de Déu, haciendo de voluntaria, en el departamento de oncología, "con niños con historias muy duras y enriquecedoras, y con personas que valían un imperio, padres e hijos". Con muchos de ellos tuvo una muy buena relación, "y les hacía mucha ilusión que yo, les decía, 'Venga, si me miras, haré así (tocarse la oreja), y muchas veces quedaba con ellos y les hacía la señal".

Núria Solé, maravillosa. Que haga en directo, ante cámaras, y en pleno programa, los gestos o señales que le salgan del moño, y más, por motivos tan bonitos como estos.