El Barça femenino 2025-2026 nos ha vuelto a regalar a los aficionados blaugrana una nueva temporada descomunal, llena de éxitos, de buen juego, de goles y de títulos. De hecho, han ganado los 4 títulos a los que podían optar, incluida la Liga y una nueva Champions. Un triunfo incontestable ante el Olympique de Lyon por 4 a 0, en una final que se disputó en Oslo. De entre todas las jugadoras culés que alzaron el trofeo, entre la inmensa alegría que había encima del césped por parte de las futbolistas de Pere Romeu, había una que estaba especialmente contenta. ¿Por qué? Porque la nueva Champions la ganaron justamente en su casa, en su país, delante de su gente: la extraordinaria jugadora noruega Caroline Graham Hansen.

Como ella misma decía, "Champions of Europe. Again. Winning this trophy is always special, but doing it here, in Norway, makes it impossible to put into words. This one will stay with me forever. Ahora el Barça también es casa. Un cop culer, culer per sempre". La extremo blaugrana es una jugadora descomunal, y si no llega a ser porque ha coincidido en el tiempo y el vestuario con dos cracks como Aitana Bonmatí o Alexia Putellas, ya habría ganado algún Balón de Oro. Desde que llegó al Barça, nos ha enamorado a los culés con su juego. De carácter reservado, no acostumbra a abrir sus sentimientos ni a hablar de su vida, pero ahora lo ha hecho en una conversación deliciosa en un programa muy recomendable de la Cadena SER, Llapis de memòria, donde mediante diferentes canciones, los invitados hablan de sus vidas, de su pasado, de sus recuerdos y sus vivencias.

La elección musical de Caroline tiene de todo y variado: 'Ja, vi elsker dette landet (Himno de Noruega)', 'Kingdom of Fear' de Cameron Whitcomb, 'Purple Hat' de Sofi Tukker, 'Miss Alissa' de Eagles of Death Metal, 'Infinity 2008' de Guru Josh, 'Bad liar' de Imagine Dragons, 'End Game' de Taylor Swift, Ed Sheeran y Future, 'That's What I Want' de Lil Nas X y 'Harder, better, faster, stronger' de Daft Punk. Unas canciones que le han servido a la noruega para hablar de aspectos íntimos de su vida, por ejemplo, que cuando jugaba en el Wolfsburg alemán, por culpa de las lesiones, se planteó retirarse: "Hubo un momento en que no disfrutaba del fútbol y quería buscarme otra cosa que me hiciera sentir alegría". Pero con su llegada al Barça, en 2019, la felicidad también llegó ("Me sentí parte del club desde el primer momento. Tomé la decisión correcta"). Revela que desde pequeña se sentaba a mirar los Clásicos delante del televisor mientras vestía a la espalda el número 10 de Rivaldo.

Caroline Graham Hansen, la '10' del Barça IG

Una Graham Hansen que ha hablado de su renovación:

Y una Caroline que ni soñaba de pequeña con todo lo que ha conseguido en el Barça: "Muchos sueños que ahora las niñas pequeñas tienen se han creado durante mi carrera. ¿Cómo podía tener el sueño de ganar la Champions o ir con la selección cuando era pequeña si no sabía ni que existían?". Incluso, la blaugrana ha confesado que de pequeña aspiraba a ser científica "especializada en huesos polares" o, incluso, piloto de cazas en el ejército, como su tío. Una noruega encantada de la vida de vivir en Catalunya, y enamorada de su país, aunque hay aspectos de la cultura mediterránea que le gustan más, como la comida o la vida social: "En Noruega, la gente es más antisocial hasta que se va el sol y la gente empieza a beber".

Caroline Graham Hansen, en el Passeig de Gràcia de Barcelona con su hermano IG

De su país ha comentado curiosidades como la tradición de comer tacos los viernes y la fascinación de los noruegos por los libros y las películas sobre crímenes. ¿A qué puede responder este fenómeno? Probablemente, dice ella, al hecho de que en el país escandinavo tienen una criminalidad muy baja. Caroline, maravillosa, o fantastisk, como dirían los noruegos.