Àlex Casanovas ha sido uno de los actores catalanes más populares de Cataluña. La fama le llegó de la mano de TV3 cuando en el año 1991 la Gestmusic de los trincos se inventaron el primer programa de encontrar pareja de la TV: Amor a primera vista. Hacía dúo con Montse Guallar y Casanovas se reservaba el papel de Casanova: seductor, travieso, desenvuelto y cercano. Se comió la pantalla. Como actor lo ha hecho todo, especialmente recordados los dos papeles protagonistas de los dos culebrones más importantes de TV3, Nissaga de poder y El cor de la ciutat. En el primero era un turbio artista que se llevaba a la cama a tía y sobrina, Eulàlia y Laia Montsolís. En el segundo era el camarero del bar de Hostafranchs que daba trabajo a Peris en la segunda etapa de la serie. Una curiosidad es que Benet i Jornet lo quería para el papel de hijo mayor de los Montsolís pero lo impidió Pedro Almodóvar, que lo escogió para hacer de protagonista de Kika al lado de Verónica Forqué. Noli Almodóvar era entonces la cima de un actor. Como acostumbra a pasarle al director manchego, Casanovas y Almodóvar acabaron fatal.
En el teatro también lo ha hecho todo, desde 'El tiempo y los Conway a Un tranvía llamado deseo o Por delante y por detrás para citar tres grandes obras. Es un icono pero hace mucho tiempo que no aparece mucho. Preside la Asociación de Profesionales de la Interpretación y hace pequeños trabajos de actor como que lo han entrevistado en el Diari de Girona con motivo de un show que presneatrá en Figueres, La juventud baila. Es imposible no preguntarle por una carrera tan exitosa que de repente parece que se detiene. Àlex Casanovas con 61 años se lamenta, como ayer lo hacía Joel Joan, que creía que a su edad y con su trayectoria no sería tan difícil seguir trabajando: "Esto del trabajo es muy complicado, en nuestro sector. Son olas que van y vienen. Hay una intermitencia en el trabajo, aunque tengas una larga trayectoria detrás, no sabes muy bien por qué, desapareces un poco y después vuelves a salir. No sé si se tiene que ser woke o no. A la hora de pedir subvenciones, ayudas y cosas así, ayuda muchísimo un proyecto con paridad, inclusión, que sea sostenible...".
Casanovas no quiere profundizar en las causas: el edadismo, los castings que solo tienen en cuenta el número de seguidores de Instagram, las capillas teatrales catalanas... Es un hombre que siempre ha tirado por el derecho, cuando ya era muy famoso, en el año 2013 se quedó sin trabajo y no se le cayeron los anillos: se puso a trabajar de camarero en un bar de Figueres. Lo explicaba así: "Soy camarero en el restaurante Antaviana de Figueres porque he sufrido una parada muy fuerte de trabajo y no tengo nada durante la temporada de verano. Haré de camarero hasta el 31 de agosto porque en el trabajo de actor hay muy poca gente que se pueda permitir el lujo de estar tres meses de vacaciones. Estoy aquí básicamente porque yo, como muchos otros compañeros actores, estoy sin trabajar este verano. Al principio, cuando servía en las mesas, me recibían con incredulidad y preguntan qué hago, en Figueres. Es donde había trabajo y he venido hacia aquí. Les sorprende de entrada, pero ven que hago mi trabajo. Ya está. Aquí siempre me han tratado excelentemente, y es lo que procuro hacer yo con la gente que viene a comer, tanto si es de aquí como de fuera”.
El año 2009 hacía de camarero en El cor de la ciutat y el año 2013 era camarero en un bar de Figueres para llevar un sueldo a casa. Una actor estrella del cine, el teatro y la TV. Ser una estrella es también esto.
