El Consejo de ministros celebrado en Barcelona toma algunas medidas de impacto pero una de las más simbólicas es bautizar al Aeropuerto de El Prat. En el revival de La Transición que algunos políticos quieren volver a poner de moda, después de renombrar el Aeropuerto de Barajas con el nombre de Adolfo Suárez, tocaba la otra mitad: que el principal aeropuerto catalán pase a llamarse oficialmente como el president de la Generalitat Josep Tarradellas. Una figura controvertida que no ha causado unanimidad. Algún historiador célebre ha reaccionado con ironía: Toni Soler. Y propone alternativas:

aeropuerto el prado acn

ACN

Pasa como con el Camp Nou, es imposible encontrar un nombre que guste la mayoría. La manía de cambiar el nombre de cosas o lugares que hace décadas que ya tienen nombre tendría que estar prohibida por ley. Conseguirán que nadie lo llame Aeropuerto Tarradellas, como las pizzas. La red protesta pero es que protestaría con cualquier nombre:

Volvemos a oír nombres que a las nuevas generaciones les suenan a chino: Franco, Suárez, Tarradellas, Fuerza Nueva... Que le pongan Aeropuerto Marty Mc Fly.