Si no te suena la figura de Adrián Mateos, déjame decirte que tiene más millones de euros que años. Estamos hablando del mejor jugador de póker de todos los tiempos. Es de San Martín de la Vega y tiene 30 años. La última vez que se le hizo una entrevista tenía 32,8 millones de euros en premios. Empezó a jugar al póker a los 16 año porque una noche no podía dormir, encendió la tele, y era lo que echaban a esas altas horas de la madrugada.

Siempre le habían gustado los juegos de cartas, jugaba con sus abuelos y sus padres al tute y a la pocha. Para otros jóvenes de su edad podría parecer un plan de personas mayores, pero a él le encantaba. Se podía pasar horas jugando.

 

Él mismo reconoce que el póker tiene una parte de matemáticas, y a él siempre se le han dado muy bien los números. “Pero también supe muy pronto que necesitabas estudiar para mejorar y la mayoría de la gente no estudia, entonces al principio yo iba muy por delante de mis rivales”, cuenta en una entrevista a ‘El Mundo’. Según él, ayuda mucho a ser rápido en cálculo mental.

Dejó sus estudios y se marchó a Londres 

Adrián reconoce que era un buen estudiante, tenía buenas notas, que descendieron en bachillerato cuando empezó a estudiar por las noches para jugar al póker. Con 16 años no le dejaban pero ya se estaba preparando.

Empezó a estudiar Economía, pero tras el primer año tuvo que abandonar porque la situación se volvió insostenible. No descansaba. Por las mañanas iba a clase y por las noches jugaba en el casino de Torrelodones. “Dormía poco, no me centraba en los estudios, y me di cuenta de que era una chorrada que siguiera apuntado en la universidad si no me estaba esforzando. A los cinco meses ya había ganado una cantidad importante dinero en dos torneos (130.000 euros), deje la carrera y me fui a vivir a Londres”, detalla.

Para disgusto de sus padres se marchó a vivir a Londres “porque la fiscalidad ayuda al jugador de póker y está a dos horas en avión de Madrid. Y porque quería mejorar el inglés”.

Según Adrián, el perfil de un buen jugador de póker es de 25 a 40 años, con estudios universitarios, al menos empezados, y son bastante inteligentes. Para él es un deporte mental. Algo parecido al ajedrez, aunque en ese caso está mejor visto. “Porque en el ajedrez la suerte no influye, siempre gana el mejor. En póker yo no sé si voy a ganar este mes, pero hay una alta probabilidad de que gane este año, y casi seguro a cuatro o cinco años vista”.

Tiene mala fama “por desconocimiento, lo ponen al mismo nivel que otros juegos de casino”. En un año “invierto ocho millones de euros en póker”.