Cada país tiene su icono cultural: William Shakespeare de Inglaterra, Miguel Ángel Buonarroti de Italia o Salvador Dalí de Cataluña (y de España). No hay ningún otro artista más influyente que Dalí. Reconocible en cualquier museo del mundo, no solo sus cuadros sino el autor: su bigotito, su excentricidad y dominio de los medios, la vida privada con su mujer Gala y sus casas y paisajes en el Alt Empordà. Dalí es un pintor que se convierte en icono. Tiene tanto peso cultural que solo pueden interpretarlo grandes actores, que vampiricen el personaje, lo imiten sin caer en la parodia, le capten el amaneramiento sin ridiculizarlo. Ha habido dos actores catalanes que se han atrevido a interpretarlo en la ficción: Joan Carreras fue el elegido por Ventura Pons en la película Miss Dalí del año 2018. Y en el teatro fue el inconmensurable Ramon Fontseré quien osó en la obra Daaaalí de Els Joglars. Pero era necesario encontrar un tercer actor para hacer de Dalí en la TV.


La plataforma Filmin acaba de estrenar la miniserie This in not a murder mistery (Esto no es un misterioso asesinato) donde diferentes artistas conocidos se reúnen en una mansión donde se comete un crimen. Entre ellos el joven Salvador Dalí, cuando tenía 30 años. Filmin ha tenido la delicadeza de elegir para el personaje un actor catalán para esta producción internacional rodada en inglés. Es uno de los intérpretes de la serie Merlí de TV3, Iñaki Mur, de 33 años. Ha sido entrevistado en el Tot es mou de TV3 para promocionar la serie y confesar que este "Ha sido el papel más difícil de mi vida".



Iñaki Mur: "Son seis episodios que juegan con hechos reales, pintores surrealistas el año 1936 preparan una expo con Dalí, Gala, René Magritte, Max Hernz, Lee Miller... y pasan cosas. Ha sido el reto interpretativo más importante de mi vida, todo el mundo lo conoce y todos tenemos en la cabeza cómo es. Tenía que hacer un acento catalán hablando inglés, tiene mucho trabajo físico de construcción del personaje. Era histriónico, todos oímos su voz, su cantinela. No quería hacer una caricatura, pero es el Dalí a los 30, sin la pared excéntrica de los 70. Empieza a encontrar un personaje público que se inventa con Gala. Era creativo, polifacético, joyero, hacía muebles, escenografías para Hitchcock. Era muy sensible, neurótico y atormentado. El inglés no es mi lengua materna pero estudié en una escuela inglesa. Merlí fue el salto más grande pero esta serie ha sido un reto creativo. Si la hubieran hecho en Cataluña no me habrían llamado a mí sino a Oriol Pla o a Enric Auquer".


Helena Garcia Melero ya tenía el titular; hay que tener mucha personalidad para pronunciar esta última frase. Ahora parece que todos los personajes de 30 años potentes, atormentados e intensos solo los puedan hacer los dos actores catalanes de moda. Aparte de Oriol Pla y Enric Auquer hay muchos actores buenos en Cataluña. Apuntado: Iñaki Mir.