Joel Joan es un tipo que tiene la sana virtud de hacer y decir lo que le sale del moño. El genial actor y director catalán no se casa con nadie, y cuando siente que tiene que desembuchar, lo hace. Y al que no le guste, dos piedras. El creador de Plats bruts, Porca misèria, El crac o Escape room opina de muchas cosas, pero especialmente, de las que le remueven más por dentro, como su país, su lengua, su profesión o una de sus pasiones. Cuando se trata de defender Catalunya y el catalán de propios y extraños, lo hace. Y se le entiende todo. Cuando lo tiene que hacer sobre su trabajo, sobre sus creaciones, también. Sonadas han sido sus críticas recientes a Judith Colell o a los Premis Gaudí por no elegir su película para ningún premio (""No entiendo por qué nominaron 'Alcarràs' a mejor música, que no tiene música original, y no 'Escape Room', que tiene una banda sonora tocada por una orquesta búlgara fantástica y está compuesta por Xavier Capellas. Me parece muy indignante, porque como está de moda 'Alcarràs', pues todo a 'Alcarràs'").


El expresidente de la Academia del Cine Catalán, además de la interpretación y la dirección, además de sus películas o montajes teatrales (muy pronto lo veremos haciendo ni más ni menos que 8 papeles en Vania), tiene otra pasión, familia aparte: el Barça... Si más no, tenía esta pasión. Porque al bueno de Joel, como a muchos culés, le están quitando las ganas de seguir apasionándose por el club azulgrana. Y no por nada que hayan hecho o no hecho los jugadores, o por cómo juegue el equipo de Hansi Flick, sino por todo lo que está viendo a su alrededor. La gota que ha colmado el vaso de su paciencia: los últimos arbitrajes perpetrados contra el Barça. Por ejemplo, el de Soto Grado y el VAR en el Girona-Barça (la trapichada -como dicen en el As- a Koundé en el segundo gol del Girona o el penalti no repetido de Lamine), o el de la Copa del Rey en el campo del Atlético de Madrid, con el VAR rebuscando durante 7 minutos para anular el gol de Cubarsí.

Esta liga está corrupta.
— Marc Martínez (@martinez98marc) February 16, 2026
No nos van a dejar ganar bajo ningún concepto.
El robo es estrepitoso y predemitado.
LA FALTA SOBRE KOUNDÉ ES CATREDALICIA. pic.twitter.com/cXIdPtC70W
Esto, sumado a los escandalosos penalties a favor del Real Madrid, constata que esta Liga (y Copa) está podrida, y que ya se la pueden confitar. Esto es lo que se resume del comentario que ha hecho Joel, sin morderse la lengua, claro y catalán, después de lo que está viendo los últimos tiempos. Y ha dicho hasta aquí. Haciéndose eco de un comentario en redes ("El 155 está más vivo que nunca. No solo en la política, sino en todas partes. Evidentemente también ha llegado a las elecciones del Barça. La actuación del estamento arbitral contra el Barça y a favor del Madrid, no solo se traduce en puntos en la clasificación. También ha desestabilizado al equipo azulgrana llevándolo hasta la esquizofrenia"), Joel Joan ha dicho la suya. Y suscribimos todo lo que dice: "Los partidos del Barça en la Liga o en la Copa simplemente no se pueden ver sin que te den ganas de ir a quemar el Bruc. Todos los goles anulados, penalties no pitados, usar el VAR exactamente para lo contrario de lo que tenía que servir. La liga 'ñorda' ya no tiene sentido":
Los partidos del Barça en la Liga o en la Copa simplemente no se pueden ver sin que te vengan ganas de ir a quemar el Bruc. Todos los goles anulados, penalidades no chutadas, usar el VAR exactamente para lo contrario de para lo que tenía que servir. La liga nyorda ya no tiene sentido. https://t.co/44CLyfqhDn
— Joel Joan (@JoelJoanJuve) February 18, 2026
Tiene toda la razón. Muchos culés le entendemos perfectamente.