Guille Milkyway es un genio. Y punto. Un músico de la cabeza a los pies, que lleva muchos años haciéndonos bailar con sus canciones con 'La casa azul': himnos como La revolución sexual, Podría ser peor, Chicle cosmos o Vamos a olvidar. Pero es que además, es de aquellos artistas, con mayúsculas, que además de ser buen músico y cantante, tiene una bonhomía que tumba. Buena gente hasta decir basta, Guille es de aquellos que se hacen querer.

Jurado de la última edición de Operación triunfo, junto a Leire Martínez, Cris Regatero y Abraham Mateo, emocionándose con los triunfitos como un fan más, colaborador con Jordi Basté en El món a RAC1, donde hace recomendaciones musicales imprescindibles, gracias a su enorme pasión por la música y a sus conocimientos brutales, Guille ahora ha pasado por el extraordinario El suplement de Roger Escapa en Catalunya Ràdio, los fines de semana, y allí se ha desnudado en la sección de 'L'Eclipsi', hablando de sus noches en particular y de su vida en general. Un tipo con un look inconfundible, con gafas y gorra llamativas.

Guille Milkyway, con su gorra y sus gafas en 'Operación Triunfo' Prime
Guille Milkyway, en 'Operación Triunfo' Prime

A los 51 años, Guille ha hablado de todo. "¿Eres de esas estrellas del pop que no te quitas las gafas ni en los lugares cerrados?", le preguntan. Y él responde que "depende de por qué. Podría hacer esta entrevista con gafas. En OT luché por salir con gafas. Soy una persona que a mi edad, sigo siendo más bien tímido y no me gusta exponerme demasiado. Los años y la experiencia te enseñan que si luchas por preservar esos espacios, con los años estarás más tranquilo, equilibrado...". Hablan del sex-appeal de los "calvos con barba"... Le ponen el ejemplo de Guardiola, "uno de los hombres más guapos de Cataluña", le dice Escapa. Él niega la mayor, en su caso: "Una mierda sex-appeal. Es la gran trampa, que cuando se habla de calvos, enseguida se pone el ejemplo de tíos que son muy guapos. Mi abuela decía, Sean Connery, Bruce Willis, un ejemplo de tíos fuckers, que son guapísimos. Nunca me he sentido un guapo-calvo. En general, quedarse calvo es una mierda, y si además te pasa joven, es una pérdida de identidad. Me quedé calvo a la edad que quería follar más". ¿Una noche memorable? "Recuerdo mucho una, en nuestro primer viaje a Japón. Estaba obsesionado con Tokio y la subcultura de aquel momento, a finales de los 90, principios de los 2000". Hablan de música, evidentemente, y el presentador le confiesa su canción orgásmica para salir de fiesta. Esta: Podría ser peor:

Él reconoce que la canción y el disco, La gran esfera, de 2019, "narra una supuesta ruptura de pareja de larga duración, la derrota del amor". Una historia personal, que terminó, pero de manera inesperada... y es que finalmente, no terminó... "Contra todo pronóstico, aquello no terminó. Aquellos momentos de la vida de 'esto no lo sostendremos', pero continuamos en pareja. Continúo con ella". ¿Cómo son sus noches?: "De insomnio, de no dormir, lo paso fatal desde muy adolescente. También es la parte donde mejor trabajo en el estudio. Pero en la cama es el momento más terrible del día, de la vida, y deseas que se acabe. Los fantasmas se hacen muy grandes. Un momento increíble creando y a la vez, terrorífico intentando dormir". Momento en el cual Roger pone sobre la mesa una canción que a todos nos encanta... y a él no tanto:

"Odio esta canción. No la puedo soportar, de verdad, me genera una especie de... ¿Cómo pude hacer esto?? Y la tocamos en cada concierto. Bueno... La producción es terrorífica. La tocamos como debería haber sido. Lo que grabamos ahora se queda para siempre. Yo sé qué quería hacer con aquella canción, y claramente no me salió", reconoce él sobre No más Myolastan. Han hablado de más canciones, como una que fue un pelotazo, por una campaña de la MTV, aquel Amo a Laura inolvidable, sobre mantener la virginidad hasta el matrimonio en esferas pijas, y con Lara Álvarez en el videoclip:

Una conversación que vale mucho la pena: