En este mundo donde hay pódcasts debajo de las piedras, vale la pena detenerse de vez en cuando por 'Golden Circle', conducido por David Riudor, conversaciones con invitados que valen mucho la pena. Recientemente, quien ha pasado por allí es un actor, cómico, monologuista y cantante catalán que nos hace partir de risa cada vez que aparece delante de cámaras, pero que por una vez, nos ha helado la sangre: David Guapo. Al de Barcelona lo hemos visto en programas como El Hormiguero, El club de la comedia, Sé lo que hicisteis o Tu cara me suena, donde hizo de concursante. En su vertiente interpretativa, lo hemos visto como actor en películas como Barcelona nit d'hivern, Señor dame paciencia, Sin rodeos, ¡A todo tren! destino Asturias o El refugio.
Antes de hacernos reír y hacerse famoso, llenando teatros, Guapo actuó en muchos bares con cuatro gatos, y quiso empezar su carrera como músico tocando la guitarra, el piano y la trompeta en diferentes jam sessions de Barcelona. Movido por su pasión, hizo las maletas y se fue hacia San Francisco para tocar con músicos de blues. Pero lo que sería un viaje de unas semanas se convirtió en una estancia de dos años, hasta llegar a grabar un disco. Una etapa en la que tuvo que dormir en la calle, e incluso, llegó a robar comida... Pero eso no es lo peor que le pasó en la Golden City. Porque hubo un día donde casi se va al otro barrio, donde "Palmé, clínicamente, y en todos los sentidos", tal como él recuerda. Una experiencia cercana a la muerte. Explica que estaba cruzando un semáforo, cuando vino el coche de al lado "y dijo 'pasa, pasa'. Yo pasé. Además, era un paso de cebra. Me giré para darle las gracias... y 'pum'".
Un pum que resume la colisión brutal con un coche, que lo embistió, se lo llevó por delante. "Reventé el parabrisas, salí por arriba. Una hostia... y palmé. La sensación era como que vuelves al origen, pero no vuelves tú, porque tampoco era un cuerpo físico". Una sensación "de volver al origen, de bienestar absoluto, calorcito, mucha luz, muy a gustito", a pesar de recordar un pensamiento de "hostia, no me ha dado tiempo de despedirme de nadie". Después, "desperté, empecé a mirar, 'esto no es mi habitación', dos tíos vestidos de forma rara, '¿sabes dónde estás? Estás en una ambulancia, has tenido un accidente', y empecé a notar un dolor muy bestia". Un David que también nos ha emocionado hablando de la muerte de su hermano, cuando él tenía solo 18 años.
Una conversación que vale mucho la pena. Un testimonio de primera mano, el de David Guapo, de alguien que volvió a la vida después de un choque brutal. Un recuerdo que siempre permanecerá en el bueno de David, del día que vio la luz y que casi no lo cuenta. Por suerte, pudo salir con vida de aquel accidente y después, con los años, nos lo ha hecho pasar en grande con su bonhomía y su sentido del humor.
