Una cita que seguro que vale mucho la pena, de cara a esta temporada teatral de otoño, es ir a ver a Quim Masferrer en el Teatre Borràs con su espectáculo Temps. Después de quince años, se reestrena este monólogo donde el actor se pone en la piel de alguien a quien le dicen que le quedan 90 minutos de vida. Esperamos que al bueno de Quim todavía le queden muchos años entre nosotros, haciéndonos reír, emocionarnos y reflexionar sobre el escenario con sus espectáculos o conociendo bona gent en los pueblos que visita en El Foraster. Pero si por casualidad se encontrara algún día en esta tesitura, la de afrontar los últimos 90 minutos de su vida, no sabemos (ni él ni nadie de nosotros) qué querría hacer en esta situación, a qué dedicaría la última hora y media de su tiempo en el mundo de los vivos... Lo que sí sabemos, es qué NO haría...
Invitado en el Versió RAC1 de Toni Clapés, el querido actor y presentador catalán ha compartido una línea roja que cumple de toda la vida, un lugar por donde no piensa pasar nunca, una experiencia que no probará bajo ninguna circunstancia: "¡Yo no he probado nunca las aceitunas. Nunca!". Dice que no está solo en esta cuestión, que se ha encontrado a otras personas como él, por extraño que parezca. "Siempre, tarde o temprano, en la vida hay un momento en que te enchufan las aceitunas, te las encuentras, rellenas...", le dicen Clapés y compañía en el estudio. Y él, firme, comparte que "no sé de dónde viene" esta negativa, "existe la opción, que yo no recuerdo, de que de pequeño, en la escuela, me hubieran obligado a comerlas, cosa que no recuerdo. Pero la vida me ha ido bastante bien sin aceitunas".

¿Qué hace, por ejemplo, cuando le ponen en un restaurante, cosa muy habitual? ¿No le sabe mal dejarlas allí sin tocar? ¿No ha probado ni siquiera alguna deliciosa arbequina? "¡No! ¡Nunca, nunca, nunca! Pero mi hija, que es una gran aceitunera, está encantadísima cuando nos traen aceitunas, porque todas son para ella. No, no, no las he probado nunca y no las pienso probar". Clapés, curioso con si hay algún problema familiar, algún trauma, por una revelación tan atípica y sorprendente y pregunta si "¿hay alguna otra cosa que no hayas probado nunca?". Y él, niega la mayor: "No, no, no. Una cosa tan exagerada como las aceitunas, no". Un Quim a quien reconocen que las aceitunas, si se comen por la noche, "dan pesadillas, son indigestas":
Excepcional. Es un sacrilegio que a alguien no le guste una cosa tan maravillosa como son las aceitunas, pero a Quim se lo perdonamos todo.