Carlos Latre ha ido por el camino de las piedras. Ha pasado en poco tiempo de ser uno de los catalanes televisivos más queridos a ser uno de los más cuestionados, y no es todo culpa suya. Ha sido una serie de malas decisiones, muchas comprensibles y otras no tanto. Vayamos por partes. Latre nació en Castelló pero se ha formado personal y profesionalmente en Barcelona, donde debutó televisivamente en el mejor late night de la historia en Telecinco, Crónicas marcianas, hecho en Barcelona por un equipo 100% catalán: de Xavier Sardà a los hermanos Mainat, de Fuentes a Clapés, pasando por el Sr. Galindo o Latre. Un día fue de invitado imitando a Juan Adriansens y Sardà se lo quedó para siempre. Latre era la estrella, aparecía cada noche compartiendo el plano con Sardà, sentado a su izquierda imitando al personaje del día. No era tanto el guion como el hecho de clavar al imitado y del clima que se creaba. Era hilarante.

Latre fent de Bea la becaria fan de Zapatero a Crónicas, Telecinco
Latre haciendo de Bea la becaria, fan de Zapatero, en 'Crónicas', Telecinco

Desde allí ha recorrido muchas teles, en TV3 imprescindible de Polònia y Crackòvia, pero en Antena 3 encontró mejor cobijo en el programa de más éxito de la TV: Tu cara me suena. Era jurado y el alma de un programa de imitaciones. Pero la desesperación de una Telecinco en horas bajas y hundida le hizo pactar con el diablo: dejar aquello para ser el número 1 de una misión suicida. Un programa condenado al fracaso de competir con El Hormiguero y La Revuelta. Babylonia Show duró dos semanas, demostrando que todas las promesas de paciencia de Mediaset eran mentira. Lo peor venía después: Latre para marcharse de Antena 3, firmó con Telecinco un contrato de cadena, que le garantizaba un dinero durante 2 años pero no programa propio, y le obligaron a hacer desde imitaciones en El programa de AR hasta jurado de Tú sí que vales. Pasó entre criticado y desapercibido. Ya le acusaron de catalanofobia cuando Ana Rosa le hizo imitar a Carles Puigdemont.

Carles Latre Puigdemont, T5
Carles haciendo Latre Puigdemont, T5

Latre, ya liberado de Telecinco, ha vuelto a Antena 3 a caer en el mismo error. No en Tu cara me suena, que ya lo sustituyó por Florentino Fernández, sino en El Hormiguero. Allí tiene que pagar dos peajes: una conversación infecta con Pablo Motos haciéndose el hombre bueno para recuperar a Latre y empequeñeciéndolo. Y tener que imitar solo a presidentes del PSOE para acusarlos de corruptos. Dos semanas del programa de las hormigas y dos políticos imitados: Pedro Sánchez y Zapatero. Ni rastro de Abascal, Feijóo o personajes del corazón o de los deportes o de la TV que no sean políticos. A Latre le perjudica mucho aparecer en programas de política como los de Ana Rosa o Motos, porque lo utilizan como un títere para hacer política. Sánchez con flotador y bañador para acusarlo de hacer demasiadas vacaciones y ZP enjoyado, como ya apareció en Polònia de TV3 antes del verano. Además, van tarde. Latre está recibiendo bofetadas con la mano abierta:

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Latre haciendo de Pedro Sánchez, Antena 3
Carlos Latre ZP, Antena 3
Carlos Latre ZP, Antena 3

Motos ya asomó la patita hace tiempo imitando a Oriol Junqueras como un obeso bizco. Las bofetadas deberían ser para Motos. Y para Latre por aceptar este papel con el mismo sesgo que todos los tertulianos de Motos. Las hormigas son de derechas.