Estos últimos días, la agenda real ha venido marcada por el primer salto en paracaídas de la princesa Leonor, por la cara de pocos amigos del rey Felipe en el desfile del Día de las Fuerzas Armadas cuando cayó la bandera española al suelo, o por la recepción oficial del Borbón y su mujer a una pareja de royals europeos, Alberto de Mónaco y su mujer Charlène.
El Rey mantiene un encuentro y un posterior almuerzo con el Príncipe Alberto II de Mónaco, en el Palacio de la Zarzuela, con ocasión del 150º aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y Mónaco.
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Con motivo del 150 aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y Mónaco, los monarcas españoles han iniciado el mes de junio con un tour guiado por Zarzuela, seguido de una visita al 'Real Jardín Botánico-CSIC', donde han visitado una exposición. 'Mónaco y España: cinco siglos de historia compartida' y el '8.º Foro de los Artistas de Mónaco'. Una cita a cuatro donde se ha producido una imagen peculiar y muy comentada, en el momento en que el Borbón y su mujer se han encontrado con la pareja monegasca. Un saludo muy diferente por parte de Alberto y por parte de Charlène. Ella, reverencia con tufo anacrónico, de esas de cuento de finales del siglo XIX. Él, con un exceso de efusividad y colegueo impropio, según los más monárquicos.
Los Reyes han visitado, junto a los Príncipes Alberto II y Charlène de Mónaco, las exposiciones conmemorativas del 150.º aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y Mónaco: “8.º Foro de los Artistas de Mónaco” y “Mónaco y España: cinco siglos de… pic.twitter.com/z4u1PrUsXz
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Un viaje oficial que ha venido marcado justamente por este momento, por este saludo del soberano de Mónaco y su mujer a los reyes españoles. De hecho, hay quien señala un error de protocolo cometido por Alberto. De hecho, en la prensa alemana, como la revista Bunte, se ha llegado a dictar sentencia diciendo que se trata de una "falta de respeto hacia sus anfitriones, ya que se debería haber limitado a una leve reverencia. Pero quizás su amistad haya traspasado la rigidez protocolaria". La mencionada publicación especializada en crónica social y realezas europeas concluye que Charlène mostró sus respetos a la reina, pero no así Alberto: "Letizia y el rey Felipe parecen bastante sorprendidos. Tanto Felipe como Letizia reciben un abrazo, no hay reverencia por su parte. Charlène, en cambio, hace una reverencia ante los dos miembros de la realeza, seguida de besos en la mejilla y un abrazo implícito".
¿Y qué me dicen de la reverencia de Charlène? ¿Es correcto?, se preguntan, ¿lo que ha hecho la princesa en su primer viaje a España desde que se convirtió en consorte monegasca?: "Es la princesa quien debe hacer el gesto de sumisión hacia Sus Majestades. Así lo hizo, pero no tanto Alberto, que no se preocupa por el protocolo. Se debería inclinar ligeramente ante Letizia y Felipe"... Lo que decíamos, tufo a rancio.
