Este jueves 15 de enero es un día triste para los Borbones. Porque este jueves se ha conocido la muerte de la princesa Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía y tía de Felipe VI. Irene ha fallecido a los 83 años en el palacio de la Zarzuela, donde pasó media vida al lado de su inseparable hermana, que está devastada. La difunta estaba muy unida a su hermana mayor y también a sus sobrinos, el rey y las infantas Elena y Cristina, que se referían a ella habitualmente como la Tía Pecu, de peculiar. Nunca se casó y siempre vivió a la sombra de la reina emérita y de su otro hermano, Constantino.

Este jueves, sus familiares la lloran en palacio. Entre ellos, como decíamos, una infanta Cristina que a pesar de la triste noticia que han recibido hoy los Borbones, está pasando por un gran momento personal y vuelve a tener motivos para sonreír. Porque más allá del duro golpe que ha sido la pérdida de Irene, la hermana de Felipe se encuentra en un momento inmejorable, tanto desde el punto de vista profesional como personal. Hace unas semanas vimos a Iñaki Urdangarin en el Pla seqüència de Jordi Basté en 2Cat. El exduque de Palma se abría en canal y reconocía: "¿Qué he perdido? Hombre, pues mucho tiempo, mucho tiempo, a veces me da angustia, no son los seis años de condena, mil días, más el tercer grado, sino los siete años antes, de instrucción de juicio, son muy duros. Materialmente, lo perdí prácticamente todo, todo lo que tenía, y después hay una pérdida muy grande que es uno de los amores de mi vida, que es Cristina, porque, fue un período muy duro, lo pasamos muy mal, y bueno, tuvo consecuencias y lo siento, la verdad lo siento, porque es una mujer que la quiero mucho".


Pero aquello ya es agua pasada. Se nos rompió el amor de tanto usarlo. Ahora, sin embargo, han rehecho sus vidas separados el uno del otro. Iñaki con Ainhoa Armentia. Y siempre les quedará el respeto y el amor que se han tenido y el hecho de haber tenido cuatro hijos, Juan, Pablo, Miguel e Irene. La infanta ha sido más reservada al dejarse ver con otras personas después de la ruptura sentimental con Iñaki. De hecho, con quien se la ve es casi siempre con sus hijos, por ejemplo, cuando va a ver algún partido de su hijo Pablo en Granollers.

Ahora, sin embargo, en Vanitatis dicen que Cristina tiene motivos para sonreír gracias a otra persona, un "nuevo gran amigo", según dice Silvia Taulés. La periodista dice que el entorno de la infanta, los que más la conocen, hablan de un apoyo concreto, el de un hombre especial para ella desde hace un tiempo. Un empresario inglés con raíces árabes "que se ha convertido en un amigo imprescindible". Con una trayectoria vinculada al comercio internacional, se ha convertido en una pieza capital en su entorno más cercano en los últimos tiempos. Un empresario que tiene intereses económicos en Londres, Ginebra, Abu Dhabi y también en Barcelona, manteniendo relación con algunos centros comerciales de las mencionadas ciudades y en la capital catalana, además, con intereses en un emblemático edificio de la Avenida Diagonal.

Dicen que la infanta comparte con él momentos de ocio y confidencias, y el entorno tiene claro que es un "pilar fundamental en esta nueva etapa de su vida". Se les ha visto juntos en algún acto en Ginebra, y "la familia de la infanta lo conoce". Incluso, en un partido de Pablo en Granollers, al que fueron también Juan, Miguel e Irene, el resto de los hermanos, Cristina "comentó que había quedado con este amigo, a quien citó sin problema delante de sus hijos". Estamos hablando de una amistad que surgió hace unos años y que ha ido a más con el tiempo, "convirtiendo a esta persona, de cuya identidad no se darán detalles, en una figura imprescindible para la hermana del rey". Discreción absoluta para no estropearlo, tanto, que "no suelen encontrarse en Barcelona aunque coincidían ambos en la ciudad" por algún viaje de negocios de él.

La mencionada publicación recuerda cómo hace un tiempo, a la hermana del rey se la relacionó con un hombre de Barcelona, también sentimentalmente hablando, algo que desde su entorno se encargaron de negar. Hoy por hoy, Cristina vive en Ginebra, aunque pasa bastante tiempo también en Barcelona y en Londres, al lado de Pablo, pero también al lado de Juan e Irene, que están en Inglaterra. Lugares desde donde mirará de seguir con su consigna personal y de su entorno: "La discreción en su vida es fundamental y no quiere que nadie la relacione sentimentalmente con este amigo. Desde su entorno aseguran además que su relación con Iñaki Urdangarin está totalmente cerrada", aunque sigue habiendo cariño, "de ahí que la hayamos visto en las últimas semanas con su alianza de casada", un anillo que respondería a un doble motivo: "Por cariño familiar y por otros motivos. Pretende disimular y evitar que se piense que puede tener una nueva relación. Hoy, su prioridad es clara: pasar desapercibida".