"Felipe y Letizia han bajado al barro". La frase la hemos leído en una conocida publicación, y aunque respeta cierta literalidad, tampoco va exenta de intención. El titular resume la visita oficial del rey y la reina de España a Los Alcázares, Murcia, una zona especialmente afectada después de las inundaciones causadas por la gota fría. Antes habían pasado por Orihuela, Alicante, aclamados por un público absolutamente entregado a la causa (con obsequio incluido). Un 'baño de multitudes' antes del mencionado 'bajar al barro'. Un lodo que era testimonio de la catástrofe natural, de los efectos del cambio climático, de las penurias que ha vivido la población local. Pero no sólo eso. También era una pesadilla para la reina.

Felip y Letícia barro Los Alcázares Europa Press

Felipe y Letizia barro Los Alcázares Europa Press

Felip y Letícia barro Los Alcázares EFE

Felipe y Letizia barro Los Alcázares EFE

Pisar la playa del Mar Menor y acabar con los zapatos llenos de fango parecía una consecuencia ineludible. Pero dicen que eso preocupaba a Letizia desde mucho antes del viaje institucional. Las crónicas nos dirigen en una estancia del Palacio de la Zarzuela: El vestidor. Esta vez el eterno debate de revistas y diarios sobre el 'look' de la reina escondía una decisión trivial: ¿Qué zapatos serían los adecuados? "Sabiendo que tenía por delante una visita intensa en la que pisaría el barro, la monarca eligió un zapato confortable de piel con cadena metalizada". Mocasines negros, vaya. Para el barro. Muy adecuado. Las chirucas no iban bien con el resto del modelito escogido para la ocasión. La preocupación (y el chasco) de la reina se resumen en esta imagen.

Leticia zapatos Los Alcazares GTres

Letícia zapatos detalle barro GTres

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La cara de Letizia parece la de alguien que acaba de pisar una incómoda y maloliente sorpresa. Entre el asco y la molestia. Pero, ¿qué esperaba? Otros medios explican que el calzado escogido ya lo habíamos visto. Que es el equipamiento oficial para visitar catástrofes, como los incendios de Madrid y Gran Canaria. Mocasines, repetimos. Puede que lo tuviera todo pensado, y buscaba la foto de "bajar al barro". Una mancha para ganarse el aplauso de sus seguidores. Viendo la foto, eso sí, no parece muy satisfecha con la constatación de la evidencia: Caminar en un lodazal es 'perjudicial' para los zapatos. Parece un episodio de 'Barrio Sésamo'.

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