La complicada relación de la reina Letizia con su familia política siempre ha sido un tema delicado. Desde el inicio, los reyes eméritos Juan Carlos I y Sofía mostraron desconfianza hacia Letizia, cuestionando su idoneidad como esposa de Felipe VI. Esta tensión se agravó con los escándalos de corrupción y otras controversias que rodearon al rey emérito, lo que llevó a Letizia a temer por el futuro reinado de la princesa Leonor y actuar contra la familia real.

Sin embargo, las tornas han cambiado drásticamente. Las recientes revelaciones de Jaime del Burgo han dejado a Letizia en una posición comprometida, siendo señalada como la causante de la ruptura de su matrimonio con Felipe VI. Expertos en la casa real aseguran que la relación entre los monarcas está completamente fracturada. Se dice que Felipe se lo monta para pasar el mínimo tiempo junto a Letizia. Y que incluso ni duerme en el Pabellón del Príncipe. El rey se habría instalado en las dependencias de su madre, la reina emérita Sofía, que se encuentran dentro de los terrenos de Zarzuela, pero a 1 km de distancia del domicilio de los reyes.

La infanta Sofía siente impotencia, muy afectada por la crisis de sus padres

Esta situación no pasa desapercibida para sus hijas. La princesa Leonor y la infanta Sofía están muy afectadas. Sobre todo Sofía. Porque Leonor se encuentra a 300 km de distancia de sus padres y puede visitarlos a menudo. La infanta, en cambio, se encuentra en Gales, muy lejos de su familia. Y le está costando gestionar el asunto a partir de las informaciones que salen a la luz.

Infanta Sofía Gales

La distancia física y la falta de contacto directo hacen que la infanta esté aún más afectada por la situación. Agrava su sensación de aislamiento emocional. Testigos informan que Sofía está teniendo dificultades para lidiar con la noticia de la posible separación de sus padres, lo que ha afectado su estado de ánimo y su rendimiento escolar.

En el ambiente escolar, se ha observado a Sofía visiblemente afectada, incapaz de contener sus lágrimas ante la tristeza y desolación que siente por la desintegración de su familia. La situación se vuelve aún más difícil para ella al estar lejos de sus padres y no poder recibir consuelo directo de ellos.