La infanta Cristina está muy dolida con Letizia y jamás la perdonará. Cuando la reina llegó a la vida de la familia Borbón, a finales de 2003, la ex de Iñaki Urdangarin ya la conocía porque Felipe VI confió en su hermana para ayudarle con la aceptación de la monarca. Sabía que al ser plebeya, presentadora de informativos y divorciada tenía todos los números para que Juan Carlos I y la reina Sofía no la aceptasen. Creía que ella podía ayudarle porque también se instaló en Barcelona al enamorarse de Iñaki Urdangarin, uno de los mejores jugadores de balonmano de aquella época. La infanta Cristina fue la primera que la conoció y le prestó su casa en la ciudad condal para que se viese en secreto con el entonces príncipe sin ser descubiertos. Además, en el momento de entrar en la familia todos le dieron la espalda menos ella, compartieron incluso vacaciones juntos.

Cuando Letizia cogió las riendas de Zarzuela en un intento de venganza, la relación entre ellas se rompió. Y es que en aquel momento a la reina le preocupó más no perder el control y el poder de la corona que la infanta Cristina y su familia. Hay que recordar que estaba siendo juzgada por el caso Nóos, aunque ella se salvó por pertenecer a la corona, Iñaki terminó en prisión. Un gran escándalo para la corona, por ello se apartaron de ellos. Les dejaron totalmente solos ante el peligro. Eran como unos apestados.
La infanta Cristina nunca perdonará a Letizia
La infanta Cristina no podía entender que se comportase de esa manera con ellos con todo lo que habían hecho por ella. Creían que eran familia y se iban a ayudar en los momentos más complicados. A día de hoy ya no se hablan y en más de una ocasión han llegado a las manos o a elevar el tono para decirse lo que piensan la una de la otra.
Letizia y Cristina tuvieron una fuerte discusión en Palma de Mallorca, un lugar al que no es bienvenida, porque en una de las cenas familiares de antaño, la reina salió a correr y se presentó en mallas y sudada, toda una falta de respeto. En aquella época la tensión ya era evidente y se contestaron con improperios.
También el año pasado volvieron a tener otra fuerte discusión en Palma de Mallorca porque la infanta Cristina se saltó las normas. Apareció antes de que los reyes se fuesen a sus vacaciones privadas y se encontraron en la puerta, algo que molestó seriamente a Letizia y vio como un desafío.
