Froilán aceptó marcharse a Abu Dabi con Juan Carlos I tras las últimas polémicas que le han situado en el foco mediático. Él solo quiere vivir como un joven más, pero a veces se olvida del apellido que le acompaña, Borbón. El hijo de la infanta Elena protagonizó una pelea con arma blanca a las puertas de una discoteca en el barrio de Salamanca de Madrid. Un mes más tarde fue desalojado de un after ilegal que superaba el aforo permitido y solo tenía licencia de sauna. En la habitación en la que se encontraba el hermano de Victoria Federica con unos amigos se encontraron sustancias estupefacientes.

La paciencia de Felipe y Letizia se acabó, también la de la infanta Elena. Los reyes le recomendaron a la madre de Froilán que su hijo se fuese una temporada a Abu Dabi. Con resignación aceptó, el nieto favorito de Juan Carlos tampoco quería, pero se marchó con tal de callar a los medios de comunicación.

Froilán y Juan Carlos I

Los primeros meses en Abu Dabi han sido especialmente difíciles. Froilán estaba completamente solo y no encontraba su sitio. No vive con su abuelo, pero se ha preocupado porque no le falte de nada. Le consiguió una de las viviendas más lujosas existentes y un trabajo. Ahora trabaja para una importante multinacional y empieza a desvincularse del mundo de la noche, más que nada porque no encuentra un grupo de amigos.

Froilán ha hecho una nueva amiga muy especial 

El equipo de ‘Focus’, programa de investigación de Cuatro, siguió a Froilán en su nueva vida durante una semana, consiguieron 17 minutos de contenido exclusivo con testimonios de su círculo más íntimo.

Froilán se marchó en febrero a Abu Dabi, pero no se fue solo. Le acompañó Nicolás Murga, el íntimo amigo de Juan Carlos I, excoronel del Ejército del Aire, y una compañía muy especial, la influencer Belén Perea, “una amiga especial”. Belén mantiene el contacto con él y le ha visitado de forma secreta en alguna ocasión. Sin embargo, el corazón de Froilán podría estar ocupado por otra persona.

La infanta Elena visita a Froilán y a Juan Carlos

En Emiratos Árabes puede cumplir su sueño de ser una persona normal porque la prensa rosa no le persigue, está totalmente prohibido.

Froilán acude a un restaurante español muy típico, y a veces cena en un local con su abuelo. Se trata de un restaurante italiano con un coste de 100 euros por persona. "Cenan juntos. Felipe le dice 'abuelo, voy a tu casa' y cenan. Él dice que tiene suerte de vivir aquí y disfrutar con su abuelo, que está un pelín pachucho... Porque ya son 85 tacos. Pero comparten mucho. Hablan de historia y Felipe le pregunta por la historia de España", comentó un amigo, cuyo rostro tampoco se vio.

Aseguran que no sale mucho de noche y es que estaría centrado en su trabajo y habría encontrado una persona que le hace feliz. Por ahora es solo una amiga, una compañera de trabajo, pero la mira con muy buenos ojos.