Letizia tenía que ser la salvadora del hundimiento imagen de la Familia Real. La única de todos ellos que no proviene de clase alta. De los tres recién llegados, Jaime de Marichalar era aristócrata e Iñaki Urdangarin de una familia burguesa del PNV de Vitoria. Letizia tenía un añadido, era la única experta en comunicación e imagen, periodista y la estrella en ascenso de TVE. Lo tenía todo para ser el miembro preferido de Casa Real. Van pasando los años y es incapaz de ser cálida, próxima y querida. En las encuestas siempre sale mejor valorada la emérita Sofía, con muchas menos capacidades que Letizia. Los últimos intentos por relanzar la imagen de la mujer de Felipe han fracasado.

Letizia no sabe ni tocar una caja GTRES

Ha sido Pilar Eyre en Lecturas quien resalta los dos intentos fallidos a fin de que Letizia parezca menos arisca, antipática, fría y distante. El primero es la escena de Cádiz donde el rey hace ver que toca la caja mientras Letizia ni hace el gesto, agarrotada como un palo de fregona. Eyre escribe "¿Cómo es posible que una mujer que ha ejercido una profesión tan liberal como el periodismo, que ha viajado, que es guapa y desenvuelta, mantenga esa actitud pacata entre monjita y princesita de cuento? Claro que el vestido no ayudaba, con flecos largos y una falda tan apretada que casi no la dejaba caminar. Claro que, a la gente del norte, como a los catalanes, nos cuesta transmitir desenfado y alegría con el lenguaje corporal, pero un poco de movimiento, en los hombros, por ejemplo, no hubiera estado de más. Se la veía descolocada, violenta, avergonzada".

Felipe y Letizia en Cádiz, foto Casa Real

El segundo intento fallido por hacer parecer a Letizia más normal es cuando, como ex presentadora efímera de Informe semanal pronuncia un discurso para conmemorar los 50 años del programa. La prensa pelota fingió maravillarse pero la verdad es que todo en ella, el ademán, el tono, la falta de naturalidad, estaba a años luz de la calidez. Era una mezcla de presentadora de Telediario y Borbón, el tono monocordio que duerme a las ovejas. Eyre la remata: "Letizia parece indiferente, tan contenida que parece antipática. Así hasta en ‘Informe Semanal’. No fue perfecto, la experta en estética política Patrycia Centeno dijo que “sigue locutando como si presentara el informativo, hasta Siri transmite más”. 

Letizia en Informe semanal, TVE

EN Blau lo tiene escrito desde hace 6 años, a Letizia le controlan la agenda y solo va a actos institucionales o del IBEX 35. Nunca ha puesto un pie en un CIE, un centro de internamiento de extranjeros, o en un centro abortista, o en una asociación de gais o en el barco de Openm arms. Nada de lo que hace parece próximo. Y ningún otro medio destaca que las operaciones de cirugía estética la han dejado como un maniquí inexpresivo. Su mal carácter también hace mucho para mantenerla lejos de la estima popular. Y perteneciendo a aquella familia, tenía fácil ser querida.