Leonor ha salido del foco desde que ha terminado la formación militar y se ha centrado en lo que de verdad se espera de la futura jefa del Estado: una sólida formación académica. Esta semana la prensa rosa fotografía a las dos hijas de Felipe en la Universidad y se da la paradoja de que la pequeña Sofía de 19 años ya hace segundo de Ciencias Políticas en París, mientras la hija mayor, la heredera, la futura reina Leonor que cumplirá 21 años esta semana empieza tarde primero de Políticas en Getafe, en la Carlos III. Hay un agujero de tres años entre una y otra por un motivo: los tres años que Casa Real ha querido que Leonor destine, o que malgaste, al Ejército. Ahora la princesa está pagando este error. El discurso más importante del año de Leonor es el que ha pronunciado este viernes en Oviedo en el acto de entrega de los Premios Princesa de Asturias, que pretenden ser unos Nobeles a la española. El discurso de Leonor ha sido un desastre.

U620934 116
Leonor no puede contener la risa con Letizia en Oviedo, GTRES

Este sábado Leonor es portada en todos los diarios, incluso en los catalanes con la excusa de que Leo Messi era el galardonado más popular. Así que la prensa monárquica, toda la de papel, pone a Leonor en portada y nadie critica el penoso papel de Leonor mal leyendo el discurso que le había preparado el departamento de Comunicación de Zarzuela, con la colaboración segura de la experiodista Letizia. Solo dos expertas catalanas, Pilar Eyre y Patricia Centeno, han osado poner el acento en la mala lectura de Leonor, nerviosa, sin entender qué leía y a veces incomprensible. Eyre es más suave y explica que son nervios. Centeno va más allá y señala que no es presentable que Leonor, de quien solo se espera que lea bien los discursos, no sepa hacerlo con veintiún años:

U620934 080
Leonor, Sofía y Sofía entrando al acto, GTRES

Eyre encuentra que el discurso estaba pensado para una comunicación escrita, no oral. Para ser leído y no para ser dicho en voz alta. Esto delata que Leonor tiene un mal redactor de discursos y que la chica no se ha sentido cómoda en ningún momento hablando como no habla nadie, impostada, afectada, con subordinadas absurdas. Eyre tiene piedad de la chica y concluye "Lo defiende bien" a pesar de que la mala cara de la princesa al acabar el parlamento revelaba lo que no puede esconder nadie: un desastre monumental. Patrycia Centeno, experta en comunicación, es mucho más crítica con Leonor:

Elionor posa mala car ai beu aigua, TVE
Elionor posa mala car ai beu aigua, TVE

Cuando Leonor termina su discurso con cara de palo y bebe un sorbo de agua. No está satisfecha, a su lado se sienta con mala cara Letizia, experta en leer el teleprompter del Telediario, que hace todos los discursos con esa entonación de Telenoticias que muchos alaban y a otros irrita porque Letizia todo lo hace igual, como un robot, como un avatar de IA. Patrycia Centeno define exactamente qué ha pasado e incorpora un vídeo de demostración. Leonor está a una semana de cumplir 21 años y debería ser más profesional: "Además de ahogarse al hablar, se tropieza con las palabras, no sabe cuándo hacer pausas y no entiende (no siente) lo que está diciendo. Alguien debería ayudarla a calmar nervios porque es una agonía escucharla leer". Si no sabe leer, será difícil que sepa improvisar, pensar y discernir. Nadie explica que este es el penoso peaje de Leonor por haberse pasado los tres primeros años de Universidad, los más importantes, vestida de militar y aprendiendo a montar un cetme. Estos son los frutos.