Quizás en algún acto oficial habrán visto alguna vez a la reina Letizia acariciar algún animal que tenía cerca, tal como hacía con esta escultura de una oveja de ARCO. Pero ya se sabe que en Zarzuela no entran ni gatos ni perros, ni se les espera. Letizia no quiere animales en casa. Y si no, que le pregunten a Felipe qué hizo la reina con un perro que él adoraba. Según Peñafiel, "Letizia odia a los animales y mató al perro de Felipe". Por eso, el único contacto que tiene Felipe con animales lo tiene cuando va al Palacio Real y puede ver y tocar los caballos que utilizan en la ceremonia de entrega de credenciales del rey a los embajadores extranjeros que toman posesión.
La función de estos animales y de los seis carruajes que hacen mover es la de utilizarse en el paripé de ofrecer las cartas credenciales a Su Majestad por parte de los embajadores acreditados en España. Una ceremonia de las más antiguas del Estado con la intención de ofrecer la mejor imagen del país en el exterior. Como mínimo, la imagen más casposa. Los carruajes y los caballos sigue formando parte, año tras año, del patrimonio del Palacio Real, y su mantenimiento y el de los 20 caballos que tiran de ellos sigue saliendo de los bolsillos de los ciudadanos. ¿Quieren saber en total, cuánto se gasta el Estado en el mantenimiento de estos animales y su séquito? 830.000 euros del ala, destinados, sobre todo, al cuidado veterinario y mantenimiento de los caballos. Según explica Voz pópuli, a los caballos se les cambian las virutas todas las mañanas, y a veces también por la tarde. Además, cuentan con un servicio de urgencias 24 horas los 365 días del año y si se solicitara la presencia urgente de profesionales veterinarios, estos tienen la obligación de estar en menos de 30 minutos. ¡Ah! Y cada mes se estima un gasto de 4.500 kilos de pienso, 5.400 kilos de virutas y 8.400 kilos de heno. "Caballos a cuerpo de rey". Nunca mejor dicho. Los animales, evidentemente, no tienen ninguna culpa, pero el dato es uno más de los que indignan al personal.
Después de ver la enésima tomadura de pelo, con el cartel que anuncia que Felipe y Letizia presidirán un congreso en septiembre que tiene por lema Ganarse la vida, saber cuánta pasta se destina a los animales del rey ha acabado de derramar el vaso de la paciencia:
830.000 euros destinados a los caballos, mientras los ciudadanos no pueden pagar la luz, la calefacción o la gasolina... No hay que añadir nada más.
