Algunos decían que ya no era el mismo, que había cambiado, que ahora estaba más sereno, más maduro, mayor, y que había dejado atrás aquel posado de peleón constante, de quejarse por los árbitros y no hacer autocrítica. Otros, al ver la rueda de prensa de este domingo posterior al derbi madrileño, empezaron a decir 'Vuelve el Mourinho de siempre', 'El regreso del Mou que conocíamos' y cosas por el estilo. El tema es que Mourinho nunca se había marchado, nunca había dejado de ser Mourinho. Solo estaba haciendo el paripé en las primeras jornadas de Liga (donde no se quejaba porque ganaba), pero en cuanto ha empezado a palmar, ha hecho lo que hace siempre, repartir a todo el mundo, señalar a árbitros y no mirarse al espejo ni hacer un mínimo de autocrítica.

Mourinho ya empieza a mostrar papeles... y a perder los papeles

El entrenador portugués del Real Madrid ha vuelto a sacar papelitos en una rueda de prensa. Y de rebote, a perder los papeles. Esta vez, una fotocopia chapucera con dos acciones donde reclamaba que el árbitro debería haber expulsado a dos jugadores colchoneros, el 'Cuti' Romero y Kang In Lee, por dos acciones sobre Bellingham y Valverde respectivamente y faltando a la profesionalidad del árbitro sobre el césped y del árbitro del VAR: "El que tiene que estar feliz es el Comité Técnico de Árbitros. Son 2 tarjetas rojas claras... las dificultades que hemos tenido después 11 contra 10, pues podemos imaginar lo que sería 50 minutos, 11 contra 9. (El árbitro) a los 41 años no tiene internacionalización, pues no será porque es un árbitro grande". Evidentemente, no hace falta decirlo, su equipo perdió por 2 a 1, después de que se quedaran con un jugador menos por expulsión de Huijsen en el penalti que significó el primer gol del Atlético.

Como ha dicho Carme Barceló de manera brillante, Mourinho se ha preparado mucho mejor la rueda de prensa que el partido. Y esta es la clave. Porque el Madrid no jugó a nada en ningún momento, como lleva haciendo toda la temporada en esta segunda etapa del portugués en el banquillo blanco. Un Madrid que no hizo nada ni 11 contra 11, ni 11 contra 10. Con los jugadores que tiene, y las millonadas que se han gastado, hacer el esperpento que hacen encima del césped, debería ser para que los madridistas se lo hicieran mirar. Pero en lugar de mirar de mejorar, de hacer autocrítica, todo, absolutamente todo, fue hacia la cuestión arbitral. Y es que por desgracia, la caverna mediática le compra el discurso y se abona a él, y ya no solo el esperpento de Real Madrid TV, otros programas como El Chiringuito también le compran:

Después de este show lamentable de Mourinho, nadie como Xavier Valls ha sido más hábil para hacer el comentario más contundente y a la vez acertado, sobre el entrenador portugués. Como dice el presentador del Onze de Esport3, "Mourinho ha conseguido que los madridistas estén más cabreados con el árbitro que con él. En eso, es un maestro".

Y añadiríamos: a los culés ya nos va bien que la cosa continúe así, que Mourinho continúe sacando fotocopias y llorando por los árbitros, y que los merengues le compren su discurso. Cuanto más pase esto, mejor para el Barça.