Ningún cartel de Sant Jordi de Barcelona sin polémica. Como con el pesebre de la plaza Sant Jaume o como con los carteles de la Mercè, ahora la diada de Sant Jordi se añade a las polémicas de la capital del país. El gobierno de Collboni fue duramente criticado hace 2 años por hacer una promoción de Sant Jordi con un cartel donde había paradas de libros pero sin un elemento que tienen todas: la senyera. Parecía la Feria del Libro de Valladolid:

Este año los carteles son más modernos pero el que aparece Sant Jordi acariciando el dragón como si fuera una mascota ha encendido a los tradicionalistas, que creen que Sant Jordi debe matar al dragón, no acariciarlo como un gatito faldero. Se ha sumado un tertuliano del Onze, Lluís Carrasco y se ha añadido el director y presentador Xavi Valls: "No.Sant Jordi no tenía el dragón de mascota ni lo adiestró. El caballero mató a la bestia feroz porque se comía a las doncellas y salvó a la princesa! De su sangre brotó un rosal y al regalarle una de sus rosas, la enamoró. Tradiciones, sí. Tonterías, no.". "No se conforman con exigir que seamos políticamente correctos. Ahora nos quieren políticamente IDIOTAS. Harto".

Lluis Carrasco, TV3
Xavi Valls Tv3

Lo mejor de Jaume Collboni por Sant Jordi es que es el día que decidió mostrar a su novio. El alcalde de Barcelona eligió el 23 de abril de 2025 el Día de los enamorados en lugar de San Valentín, para tomar una decisión muy meditada: anunciar públicamente que tiene pareja y mostrar una foto de su novio. Desde que Collboni se divorció de su marido, el productor de Sálvame Óscar Cornejo, no se le conocía ninguna otra pareja. Pero con 56 años cuelga una foto preciosa felizmente enamorado. El alcalde y su novio paseando cogidos de la mano por el paseo de Gràcia el día de Sant Jordi, la fiesta del amor. Como tantas parejas barcelonesas. 

Jaume Collboni y su pareja por Sant Jordi, Instagram

La foto es un spot de la ciudad: el cielo claro y bajo una farola modernista de la calle más señorial de Barcelona pasea el alcalde de la mano de su chico, que en la otra mano lleva una rosa, regalo del alcalde. Impecable desde el punto de vista comunicativo. No en todas las ciudades del mundo dos hombres pueden pasear tranquilamente cogidos de la mano. En Barcelona sí. Atentos por si este Sant Jordi 2026 el alcalde muestra la cara de su pareja. O le pide para casarse.