La Séptima se ha estrenado en plena precampaña electoral para hacer o un último servicio al gobierno de Pedro Sánchez y ayudarle a subir en las encuestas o bien ser el último reducto apache cuando gobierne Feijóo y Abascal y todas las teles sean de derechas. Una buena jugada que de momento está ofreciendo un buen look, muy alejado de los estándares de las TV privadas que empiezan y parecen TV locales, como 8tv. Sus programas podrían pasar perfectamente por cualquiera de los magacines políticos de toda la competencia. Desde Directo al grano a Mañaneros, desde Al rojo vivo a Todo es mentira, desde En boca de todos a Más vale tarde, Tot es mou o todos los de Telecinco. El problema de La Séptima, a partir de ahora La 7, es que no tienen dinero más que un plató con mesa, sillas, un sofá y nada más. No hacen series, concursos, pelis ni ficción, no hacen deportes ni documentales. Solo directo, y siempre el mismo de actualidad pura y dura. Cuando pasa algo conectan, un accidente de tren, un futbolista muerto o una huelga general, y si no, debate político. Ahora esto tiene público. No hace audiencias siderales pero sirve a cada cadena para llenar y sobrevivir. Y es barato.

El matinal lo hace Vero Sanz, la única cara catalana de La 7. Ya es extraño que los mejores profesionales de las TV, los provenientes de Catalunya, no tenga cabida nadie más que una periodista solvente pero segunda espada de La Sexta. Queda claro que lo confían todo a los invitados. El primer día el vicepresidente Carlos Cuerpo por la noche y Gabriel Rufián por la tarde. Tendrá más morbo cuando entrevisten a políticos de derechas, como cuando Intxaurrondo sonríe mientras tritura a Miguel Tellado del PP. Vero Sanz tiene 44 años y dos hijas con un periodista también catalán, Òscar Rodríguez, conocido presentador de TV3 de los programas de Júlia Otero. Aparecía en La columna como uno de los redactores y copresentadores. Era tan joven que le llamaban "el becario". Maduró e hizo de reportero y presentador en más programas de Otero como Las cerezas, No em ratllis para gente joven que después se convirtió en OIK mntns con Susanna Bergés y el mismo Òscar. Hacen muy buena pareja, y muy estable. Tienen dos hijas, Ariadna y Milena de 9 y 12 años:




Rodríguez pasó a La Sexta con su mujer para ser el director del programa Estación La Setxa, el espacio de meteorología de la cadena de Ferreras. No como meteorólogo, que no lo es, sino como el experto de la cadena en clima. A Vero Sanz se le caía la baba. Son una pareja poco conocida de la prensa rosa pero no de la azul, que los tiene como una de las más fotogénicas, profesionales y versátiles de la TV catalana. Ahora en Madrid en una nueva aventura. Los matinales son de Vero Sanz. A las 12 en La 7.