Toni Cruanyes está en todas partes. El periodista con más audiencia de la TV obró el milagro este lunes apareciendo a las ocho y media en el Està passant, una conexión hilarante comentando los pantalones de Rufián y mostrando que en los TN ya no es posible presentarlos en bermudas como Carles Francino porque se hacen de pie y sin mesa. Muy cansado, parece el trabajo de un dependiente de El Corte Inglés que no se sienta nunca. Cruanyes hizo el TN líder de todas las cadenas de nueve a diez. Y excepcionalmente volvió a salir de diez a once en el Canal 33 como entrevistado del programa La Renaixença. Es un espacio grabado hace días en Gurb, en Osona cerca de casa de su presentador, Peyu. Se graban dos programas seguidos cada día. Cruanyes venía de pasar el fin de semana en Londres, donde fue corresponsal. Viajó para disfrutar un fin de semana de amigos y de visitas culturales sin el marido y los hijos, que se quedaron en Barcelona. Cruanyes en plena forma durante la entrevista en el 33, emitida antes por Catalunya Ràdio. Estilo Cruanyes, de proximidad. Primera respuesta: "Hoy para desayunar he comido un bocadillo de fuet y un agua con gas".


Cruanyes en Gurb es más Cruanyes todavía, el yerno de Catalunya: "El problema es cuándo cenar si a esa hora hago el TN Vespre. Acabo cenando a las diez y media y tardo en ir a dormir. Ceno ligero, un yogur, fruta, esta es la intención pero después acabamos añadiendo unas galletas... Añoro cenar normal, por suerte desde hace unos años los viernes tengo libre y familiarmente tengo margen, tengo niños pequeños y al no estar por las tardes me levanto antes para tener tiempo con ellos. Ahora tienen 12 y 6 años. Ya tengo que prepararme para la adolescencia. Si no fuera periodista haría algo para viajar, guía turístico, hablo inglés, francés e italiano. Hice el Erasmus en Florencia. En la BBC empecé editando cortes de voz en la parte digital, creando la página en español BBC Mundo y me quedé cuatro años".

La banda personal es la mejor pero también la profesional: "Lo peor que me puede pasar haciendo el TN es quedarme sin voz, y me ha pasado un Fin de Año sin sustituto. Fui a Oriol Broggi, al lado de TV3, y me inyectaron cortisona. Me hace sufrir la cosa escénica. Los contenidos a veces son difíciles de explicar. Y las conversaciones improvisadas con los compañeros de Deportes, no tienen guion. Ayer le decía a Maria Fernández Vidal: Mira, vamos del mismo color. Esto viene de la TV americana. Tenemos que ser formales, por eso ahora vamos de pie, un tono tecnológicamente avanzado, con pantallas verticales y dinamismo, por eso lo hacemos de pie". ¿Presiones en los TN? "Las ha habido siempre y por todas partes. El otoño de 2017, cuando buscaban las urnas, entraron en varios lugares y en TV3 teníamos una cámara por si la Guardia Civil entraba en TV3 a buscar las urnas y grabarlo. También teníamos preparado hacer un TN en otro lugar, en el plató de una productora privada, por si cerraban TV3". Ahora parece imposible pero en aquel momento existía el temor real de que el Govern Rajoy, que ya había apretado a TV3 hasta arruinarla con una normativa de impuestos nueva, directamente entrara con la policía en sus instalaciones y precintara TV3. La cerrara. El sueño húmedo de cierta España: cerrar TV3.

Esto no se había dicho mucho. Cruanyes no solo revela qué toma para desayunar y qué toma para cenar, sino la tensión con la que TV3 vivió la represión alrededor del referéndum. Y concluye: "No estaré toda la vida haciendo el TN, estoy más al final que al principio". Tiene 52 años, todavía le queda mucha cuerda.