La mañana del martes 6 de octubre fue tensa en la Ciudad de la Justicia. Los abogados de Shakira y Piqué habían conseguido mantener en secreto que se celebraba otro juicio, más bien una vista, sobre la interminable separación judicial de la expareja más famosa de Catalunya. Dos iconos, Shakira triunfando en Madrid con 12 conciertos sold out después de la gira más taquillera de la música latina en la historia, y Piqué como el jugador del Barça más carismático de la historia del club. Un chivatazo llegó a la redacción de EN Blau. Alguien había visto entrar a Shakira y Piqué por la puerta de atrás, la que no da a Gran Vía sino por la Avenida del Carrilet. EN Blau fue el primer medio en informar no solo de la celebración de la vista, por desacuerdo entre las partes, sino de quién había pedido la modificación de las condiciones del convenio de separación. Todo el mundo creía que era Piqué quien quería ver más a sus hijos porque desde que viven en Miami los tiene poco con él. Pero por sorpresa la petición era exactamente la contraria: Shakira pedía cambiar las condiciones de viajes periódicos de Milan y Sasha a Barcelona pactadas hace tres años con Piqué. Shakira no quiere que Piqué vea menos a sus hijos sino que los vea en Miami y no en Barcelona, para evitar viajes transoceánicos a los niños. Esta era la exclusiva a las 11:47 de la mañana, un cuarto de hora antes del comunicado de Shakira.

Shakira sale de la Ciudad de la Justicia, ayer EFE
Piqué sale de la Ciudad de la Justicia ayer, EFE

La agencia EFE pudo conseguir fotos de la salida de ambos, muy seria Shakira, muy sonriente Piqué. Vistas las caras, todo indica que la petición de Shakira será denegada por el juez. No sería extraño. Las condiciones de la separación fueron mucho más favorables a Shakira, que consiguió que Milan y Sasha abandonaran el país donde nacieron, crecieron y estudiaron para residir en una ciudad bastante más inhóspita, Miami lejos de la familia paterna. Ha quedado reducido al mínimo el contacto de Milan y Sasha con su ciudad Barcelona y con los abuelos paternos, Montserrat Bernabeu y Joan Piqué. Shakira quiere que sea aún menos y que exceptuando los periodos largos de vacaciones en los cortos sea Piqué quien vuele a EE. UU. Dentro de la sala del juez Shakira y Piqué coincidieron con malas caras. Según Silvia Taulés en Vanitatis, la versión de cada uno fue opuesta pero Shakira y Piqué tienen una cosa en común: cinco años después de separarse, no se soportan.

Shakira vuelve a Madrid en su jet privado y con ropa nueva, GTRES
Shakira sale de blanco del juicio y firma un autógrafo, EFE

Shakira quiso vestirse expresamente de blanco impoluto ante el juez y se detuvo a firmar autógrafos, pero cuando aterrizó en Madrid por la tarde en su jet privado ya vestía otra ropa, como se puede comprobar en las fotos de la agencia Gtres. Según el digital madrileño, los abogados intentaron evitar el juicio del cambio de condiciones durante una tensa reunión de una hora que no sirvió de nada. Acuerdo imposible, decidirá el juez, entran en la sala y Shakira proclama sus intenciones: "Piqué y Shakira habían mejorado en los últimos tiempos porque el exfutbolista había estado más pendiente de la familia, como le pedía su expareja. Desde el entorno de Shakira acusa a Piqué de dejación de funciones familiares y piden al exfutbolista que viaje más a Estados Unidos por el bien de la familia. La versión de Piqué es que hay un señalamiento continuo de Shakira y que Piqué está cansado de esta situación, que ya no sabe cómo tirar adelante. Y añade que si Shakira dice que ha pasado página, por qué no me deja en paz".

Esta es la frase que truena en los juzgados: "Déjame en paz", de Piqué a Shakira. Shakira lo acusa de incumplir el deber de cuidar a los hijos y Piqué la acusa a ella de obsesiva. El juez decidirá; viendo las caras y las condiciones del pacto de 2023, parece difícil que la petición de Shakira prospere. Todo puede pasar.