Nueva entrega del imprescindible La Ruina de Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes, esta vez desde La Llotja de Lleida, hasta donde se ha acercado uno de los grandes de la música de nuestro país. Un Sergio Dalma pletórico que está de tour con 'Ritorno a Via Dalma', versionando los clásicos de la música italiana como solo él sabe hacer, con su voz rota y ciertamente, muy italiana. El cantante de Sabadell ha compartido con los dos conductores del espacio y con el público una experiencia ruinosa, de esas de tierra, trágame, la esencia de La Ruina.
Un Sergio Dalma que lleva toda la vida encima de los escenarios, escenarios de todo el mundo donde, naturalmente, las ha vivido de todos los colores. A Sergio le ha pasado de todo cuando ha ido a cantar, pero nada como lo que ha confesado ante Taltavull y Fuentes. "Sabemos que te va bien, pero... ¿tienes una ruina para nosotros?", le preguntan. Y él admite que "si solo fuera una...". Pero ha elegido una que le recuerda lo mal que lo pasó en un escenario. "Cuando estás viajando de arriba para abajo... te ocurren cosas... y algunas que no esperas", y no siempre cosas agradables. Comienza, sin embargo, dejando clara una cosa sobre él: "Aprovecho para desmentir que yo sufra de la enfermedad de Crohn", aquella afección inflamatoria intestinal crónica que provoca inflamación en cualquier parte del tracto digestivo, normalmente en el intestino delgado y al principio del grueso, y que provoca síntomas como dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso y cansancio.
Harto de oírlo, quiere negar la mayor de forma rotunda y definitiva: "No... Sí soy estreñido, que es diferente. Pero hasta el punto de que yo, si hay una palabra que sé en varios idiomas, es 'supositorio': suppositoire, supposta, supositori. En cualquier ciudad o país tenía que aprenderme esta palabra, los probaba todos". Hasta que un día, su madre, preocupada por él, le dijo que fuera a un herbolario que había delante de su casa, de esos de toda la vida. "Y el hombre: 'Ningún problema. Esto te lo soluciono. Voy a hacer una mezcla de hierbas, tú lo infusionas, y te garantizo que a las 7 horas, cagas sí o sí'"... Quédense con esta cifra: 7 horas... Porque el bueno de Sergio se descontó...
Él lo hizo, lo probó, "tenía un éxito rotundo". Pero comenzó una gira, no recuerda dónde era un concierto, pero "calculé mal las horas de efecto de la infusión... y pasó lo que no tenía que pasar... que hubo un 'solo' de guitarra de media hora", reconoce, mientras todo el público estalla en carcajadas. "Fue muy bueno, porque yo estaba con una cara... y mi pianista dijo: 'A este le pasa algo'. Y yo: '¡Joan, Joan! ¡Me estoy... cagando!", dirigiéndose al pianista, de pie. "Y él se pensaba que le decía qué canción venía ahora: '¿'La vida empieza hoy'? ¿'Galilea'?', y yo: '¡Que no! ¡Que me estoy cagando! ¡Un 'solo', un 'solo'!'... y te digo, sale el guitarra y media hora de solo, y llegué apuradísimo".
Por suerte, ya lo tiene solucionado y no le ha vuelto a pasar un mal trago como aquel, "porque he cambiado de hábitos, como mucha fruta, bebo mucha agua y ya no tengo ese problema, pero fue jodido, ¿eh?"...
Como dicen los mismos de La Ruina: "'La Ruina' con Ignasi Taltavull, Tomàs Fuentes y Sergio Dalma, que sabe que bailar pegados es bailar y que cantar con caca es un problema".
