Séneca fue un conocido filósofo romano, representante del estoicismo. Destacó como escritor y dramaturgo, orador y pensador moral, escribió varios ensayos y fue consejero del emperador Nerón. Para alcanzar la felicidad, una persona debía vivir con virtud, dominar las pasiones, aceptar aquello que no podemos controlar y centrarse solo en lo esencial. Enseña a vivir bien, no solo a pensar en ello.

seneca
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En su frase “la vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada”, Séneca deja claro que la calidad de vida es más importante que la longevidad. ¿De qué sirve vivir 100 años si los últimos 20 no puedes ni levantarte de la cama y estás siempre en el hospital? Mejor vivir 80 años pero bien vividos. No se trata de vivir muchos años, sino de vivirlos conscientemente, con sentido, con coherencia y con virtud.

Compara la vida con la narración porque según él una buena historia, la vida, no necesita ser interminable. Debe acabar en el momento justo. Para él lo importante es que tenga sentido, coherencia y propósito. La realidad del relato depende de cómo se cuenta, no de la cantidad de páginas.

Malgastamos la vida en tonterías 

La vida se vive con sentido, se enfoca en lo esencial, tiene valores sólidos y deja huella en otros. Séneca afirma que el tiempo es uno de los bienes más desperdiciados. Para el filósofo la vida no es corta, no sabemos aprovecharla. La despreciamos con tonterías. Vivimos distraídos sin fijarnos en los pequeños detalles y en lo que realmente importa. Lo verdaderamente importante no es cuánto vivimos sino cómo vivimos.

Ponemos dos personas. Un hombre que dura 90 años sin disfrutar del presente, sin reflexionar ni tomar sus propias decisiones. Y un hombre que solo ha durado 50 años, pero ha crecido a nivel personal, ha tenido amor propio, proyectos, ilusiones, contribuciones a otros, ha sido una persona más feliz, aunque haya vivido menos tiempo.

Séneca criticaba la obsesión de las personas por ser inmortales, si no disfrutas de la vida para que quieres ser inmortal. Es mejor centrarse en vivir con sentido, decía él. La vida no se mide en año, se mide en experiencias vividas, algo que le de un significado.