El Barça de Joan Laporta tiene muchos signos de identidad, de estilo de juego, de carácter, de jugadores de La Masia, de entrenadores elegantes, y de catalanidad. Esto es lo que molesta en muchas zonas de España: que el Barça sea campeón cuando creían que estaba arruinado y hundido por mucho tiempo, y que sea catalán. Esto hace que de un tiempo a esta parte aquello que hacen todos los grandes equipos del mundo, intentar fichar jugadores de otros equipos, al Barça le esté prohibido. En Bilbao organizan un escándalo cuando el Barça quiere a Nico Williams y en el Atlético de Madrid ven un ultraje que el Barça quiera fichar a Julián Álvarez. Cuando el Madrid perseguía a Mbappé cuatro años era perfecto, cuando el Barça lo hace, es como quien entra a robar en casa. El tufo de anticatalanismo ahora es un hedor insoportable.

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En Madrid han decidido que esta es la noticia, no que el Atlético empate en casa, no que el Barça clave 5 al Elche en una exhibición del campeón, no que el Madrid estelar de Mourinho tenga que salvar los muebles en el 90 con Vinícius y Mbappé sin hacer nada. El tema es Julián marchando solo al vestuario como quien va a la cámara de gas a que lo ejecuten por el corredor de la muerte: "Sin perdón", dicen. En la COPE todavía van más lejos. El comentarista de la radio de los obispos en el campo del Atlético era Santiago Cañizares, icono del Real Madrid y de la Selección española. Todo el estadio Metropolitano empezó a gritar "¡Puta Barça, puta Cataluña!", en otra muestra de que los rivales del Barça lo que odian es a Catalunya. Lo más normal es que sancionen al club por cánticos, sean racistas, homófobos o anticatalanes. Pero a Cañizares el comportamiento de la grada del Atlético le pareció perfecto y lo justifica: "Gritar Puta Barça y puta Cataluña no es mala idea":

Su reacción en antena fue decir "Bueno gritar Puta Barça y puta Cataluña no es mala idea dentro de lo que cabe para el aficionado atlético, así le echan la culpa al Barça". Alguien le rebate: "Eso no es buena idea nunca" y él responde "No es educado pero para la parroquia atlética mejor balones a otro, problemas a otro que problemas a tu jugador". Y lo cortan porque no se da cuenta de que está haciendo el ridículo y de que la gradería también está silbando a Julián. Tienen odio para todos, por el Barça, por Catalunya y por el jugador argentino. Cañizares de madrugada, comprobando el revuelo que había provocado, lo ha intentado justificar:

Cañizares el día de su tercera boda, con Noemí, GTRES

Estoy casado con una catalana como signo de que eso lo convierte en un ser de luz incapaz de criticar Catalunya. Es como los homófobos que dicen "Tengo un amigo gay". Cañizares tiene como icono de twitter el escudo de España y su mujer catalana, Noemí, es su tercera esposa. Que ella le explique si fue buena idea decir "No es mala idea gritar puta Cataluña y puto Barça, no es educado pero no es mala idea". Sí, Santi, es una genialidad.