Roque Iglesias, conocido como Roque Star, es un joven valenciano amante del rock y con unas ganas de vivir insuperables. La superación de retos imposibles ya forman parte de su vida. Tan solo un 20% de su cerebro es funcional, a pesar de ello tiene un coeficiente intelectual de 131 y un historial de 50 intervenciones quirúrgicas. Él lucha con actitud y pasión para superar todos los desafíos que le pone la vida. No hay obstáculo que se le resista. Su historia es una lucha constante con muchas ganas de vivir y un humor que le hace único. Se ha convertido en inspiración para familiares y profesionales sanitarios que lo acompañan desde su prematuro nacimiento.

Él mismo cuenta en el podcast de B3TTER que “he sobrevivido a 50 operaciones y dos muertes con tan solo 18 años”. “Hay dos operaciones que me marcaron especialmente. Una fue la operación número 28, ya que fallecí. No fue la más dura médicamente, pero sí la que más me marcó. La otra fue la número 38. Fue una operación multinivel de piernas y la recuperación fue realmente dolorosa. Estuve tres meses en cama”, cuenta dejando a todos boquiabiertos.

Sus padres buscaron alternativas para salvarle la vida cuando nació de forma prematura sin visión 

Según Roque, la música ha sido clave en esta lucha, así como su sentido del humor. Aunque en muchas ocasiones se ha sentido mal, siempre ha tenido claro que debía salir adelante, por él y por los suyos. Las cicatrices de las operaciones no son más que su huella de identidad.

A pesar de tener un 20% de cerebro funcional, su coeficiente intelectual es de 131, y “tengo una memoria muy buena y suelo retener toda la información: recuerdo datos, fechas… Si tuviese el 100% del cerebro, aún podría retener mucho más”.

Es una persona con un gran sentido del humor y cargado de positivismo. Esto lo transmite a otras personas que estén en los hospitales pasando por una situación complicada. “Mi consejo es que confíen en los médicos, que sus hijos están en las mejores manos posibles. Y, como dijo el rey Salomón: “Todo pasa, y esto también pasará””.

Todavía es un joven con muchas gana de vivir y muchos sueños. Su sueño personal es poder caminar solo, mientras que en el terreno profesional quiere continuar ayudando a todas las personas que lo necesiten.

La situación era tan crítica cuando nació que sus padres buscaron alternativas por todas partes. “Yo nací ciego y a un médico experimental que hacía prueba con ratones, mis padres se le plantaron en su casa y le dijeron: ‘A mi hijo le hacés esto también’”, contó el propio joven. 

Roque recuperó la visión, el habla y la movilidad, aunque no puede caminar.