Roger Escapa es el presentador de El Suplement de Catalunya Ràdio, un programa de los fines de semana que triunfa entre los oyentes catalanes. El secreto del éxito del programa es, evidentemente, el talento indiscutible del periodista catalán para hacer el programa y entrevistar rostros diversos como Alexis de La gran cita o Sílvia Castelló Duran. Aparte de ser uno de los profesionales de la comunicación más famosos, Roger Escapa también es un VIP del star-system catalán con una relación sentimental que ha protagonizado muchos titulares de EN Blau. Roger Escapa está enamorado de la actriz Diana Gómez, conocida internacionalmente por ser Valeria, en la famosa serie de Netflix. Una pareja catalana guapísima que enamora cada vez que comparte una pequeña dosis de su amor por la red. Ya hace cuatro años que la pareja dio un paso más en su relación con la llegada de Gael, su primer hijo. Un día de diciembre que ni Diana Gómez ni Roger Escapa olvidarán jamás. De hecho, el periodista lo recuerda tan a la perfección que todavía tiene el gusto del plato que saboreó horas antes de dar la bienvenida a su hijo. Atentos.
Roger Escapa era uno de los invitados del pódcast gastronómico La cullerada de Time Out Barcelona, presentado por Andrea Gumes y Andreu Juanola, donde siempre entrevistan a diferentes rostros del panorama catalán para conversar sobre cocina, restaurantes, recetas y todo tipo de anécdotas de sobremesa que hayan podido surgir. Entre las diversas cuestiones que se planteaban durante la conversación, Andreu Juanola le preguntaba a Escapa sobre la comida que se zampó el día que nació Gael. Lo que seguramente no se esperaba Juanola era la increíble anécdota que Roger Escapa guardaba en su recuerdo. "¡Una fabada asturiana épica que todavía se me repite hoy día, 4 años y medio después!", relataba Roger Escapa dejando a los presentadores de La cullerada con la boca abierta.
La anécdota es digna de ser contada con detalle: "Mi hijo fue prematuro, nació la semana 33 y media, y Diana rompió aguas unos días antes. Estábamos en Madrid, la ingresaron y estaban intentando posponer el parto y sabíamos que era bastante inminente, pero quizás podíamos pasar tres semanas en el hospital. Entonces, yo iba haciendo el día a día. Yo iba cambiando de Airbnb porque por las noches no podía dormir en la habitación, no había una cama para mí. Entonces iba con el móvil aquello de: 'ya me llamarás...'". En medio de los nervios y la incertidumbre, Roger Escapa fue construyendo una rutina y un día salió a comer: "Aquel día no tenía que nacer, ella; evidentemente estaba ingresada y le traían la comida del hospital. Yo salí por los alrededores del Gregorio Marañón y pillé como un restaurante de estos de toda la vida de 'cocidos madrileños' de 'fabadas asturianas' y dije, hoy no toca, voy a hacerme un homenaje. Y de hecho, recuerdo que me la llevé en un táper que me la prepararon y todo y me la comí dentro del hospital. Diana mirándome en plan... ¿Qué hace este tío?". Evidentemente, ya os podéis imaginar cómo continúa la historia.
Solo un rato más tarde de comer la fabada, Gael decidía llegar al mundo: "A media tarde, las contracciones van a más... Además, yo tenía el precedente de mi padre, que me había explicado que con mi hermano se mareó durante el parto, pero que vomitó y tuvo que salir de la sala, hizo un espectáculo muy dantesco, y yo digo: ostras, tengo que hacer un mejor papel. Y la fabada la aguanté, hice un papel dignísimo, creo que nadie puede tener nada en contra mía", reflexionaba de forma honesta. "Me tropecé un poco en el momento de cortar el cordón umbilical, porque, además, quise decir unas palabras en catalán, estábamos en Madrid, aquella señora no debía entender nada, Diana me dijo: qué estás haciendo, espabila, y ya está, hasta aquí. No he vuelto a comer más fabada", explicaba el periodista recordando el día más feliz de su vida con un regusto potente de aquella fabada que recordará para siempre.
