11 de septiembre. Diada. Diferentes televisiones desplazadas a Catalunya para cubrir un día tan especial. También La Sexta. También el programa Más vale tarde, presentado por Mamen Mendizábal. Uno de los reporteros con los que conectó en las calles de Barcelona fue José Yelamo. Siete de la tarde. El momento culminante de la manifestación de la Diada de las 17.14 en la Plaza Espanya y la Gran Vía hacía rato que había acabado. Pero la presentadora incide en que "a esta hora, los CDR intentan rodear el Parlamento de Catalunya. Yélamo, ¿lo están logrando?", pregunta.

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La Sexta

Mientras hace esta intro Mendizábal, en primer plano, los espectadores también pueden ver, por una ventana pequeña en la parte superior derecha de las pantallas, al reportero en cuestión esperando a que le den paso. Si uno se fija, se lo ve bien tranquilo, peinándose el pelo, aclarándose la garganta y micrófono en mano esperando para hablar. Detrás suyo, los manifestantes. Unos manifestantes que no parecen estar chillando en exceso. Y unos manifestantes a los que segundos antes de la conexión, se ve como Yélamo espolea con la mano izquierda.

"Mamen, no te escucho demasiado bien. Como ves, aprovechan los ratos muertos, deben estar aburridos los que aquí se manifiestan y esperan a nuestras conexiones en directo para soltar el clásico 'prensa española, manipuladora'. Que un reportero avise de que están a punto de entrar en directo, no es nuevo. Pero la evidente falta de espontaneidad, el evidente ridículo de hacer una conexión explicando las dificultades que tiene al hacer su trabajo dos segundos después de que todos los espectadores vieran que estaba tan tranquilo, han dejado en muy mal papel a programa y reportero:

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