Uno de los mejores tipos que hay en los medios catalanes es el bueno de Joanjo Pallàs. El extraordinario periodista deportivo, ahora en La Vanguardia, muchos años en Mundo Deportivo, es feliz con el trabajo que tan bien hace desde hace años, siguiendo la información azulgrana, pero también en el aspecto personal, con una familia increíble, con sus hijos y su mujer. Su mujer, Anzo Gidlööf, es sueca, de ahí que el periodista conozca muchas de las costumbres de aquel maravilloso país que lo ha acogido desde que conoció a su pareja.

Esta mañana, los dos han estado con Jordi Basté y compañía en El món a RAC1. ¿Y qué ha hecho ella? Mostrarle a Basté y al resto de tertulianos y colaboradores un producto muy nuestro para sus compatriotas, un producto que aunque en su país consideran que es una delicatessen, para el resto del planeta es un trago difícil de tragar, o para ser más exactos en este caso, de olfatear. Porque les ha presentado uno de los productos que tiene uno de los olores más indescriptibles, por ser suave, que uno se ha podido encontrar delante de sus narices... Y que este martes han comprobado en RAC1. Se trata del 'surströmming'...

¿Qué es el surströmming? Unos arenques fermentados típicos de Suecia. Pero lo que más destaca de este producto no es su aspecto ni su sabor... sino su olor. Olor para ellos, hedor para el resto del mundo, que no estamos tan acostumbrados. Un fortísimo olor que desprende una vez se abre la lata, porque todavía se encuentran en proceso de fermentación. De hecho, fíjense el alcance de la tragedia, o la magnitud de lo que estamos hablando, que en Suecia está prohibido abrirlo en espacios cerrados. Jordi Basté y parte del equipo de 'El món a RAC1' se han atrevido a probarlo: ¿asco o delicia?, se preguntan... Su reacción, muy explícita. Muchos, marchándose de allí, otros poniéndose un pañuelo en la nariz y en la boca, Jordi, moviéndose inquieto: "¡Oh, qué asco, por favor! Todo el mundo empieza a marcharse. Miguel Rico sale corriendo, ahora. ¡Hostia tú!", dice él. "No puedo hablar, de verdad", se oye decir a Mònica Hernàndez.

Después del mal trago, con el estómago encogido por el hedor, ha llegado el momento de probar el surströmming... Y oye, ni tan mal. De hecho, Basté se ha zampado dos bocados de estos arenques e incluso, le ha parecido bastante bueno. Eso sí, es una lástima que todavía no se hayan inventado los vídeos con olores, porque entonces seríais conscientes de qué han sentido en RAC1 esta mañana cuando han abierto la lata de este producto sueco...
Entendemos perfectamente a Basté y compañía. Damos fe de que el olor es indescriptible y se te mete en el cerebro.