Gerard Piqué es un genio. Lo era cuando era jugador del Barça, representando como nadie lo que significa ser culé, defendiendo la camiseta azulgrana, y lo sigue siendo, ahora que ya ha colgado las botas y que es empresario y una de las caras visibles, por ejemplo, de la Kings League.

Piqué en la Kings League
Piqué en la Kings League

El exjugador del Barça es un crack, se mire por donde se mire. Y otra de sus características es que le va la marcha. Cuando se trata de armar jaleo, de hacerla gorda, de llamar a las cosas por su nombre y de no dejar a nadie indiferente, lo consigue. Tenía a los madridistas bailando cuando era jugador, indignados y sulfurados con todos los gestos que él hacía, y los sigue teniendo así. ¿La última? Una pancarta en Madrid. Siguiendo la estela de aquel Ganas de volver a veros icónico de Jan Laporta, a unos metros del Bernabéu, ahora la Kings League cuelga una pancarta gigante de un edificio de la capital española. Una pancarta promocionando esta competición donde ahora está metido Gerard, Ibai Llanos y compañía. ¿Y de quién se ha acordado Piqué? De un viejo amigo, un viejo conocido, o cono-cido, en este caso. Recordarán todo el affaire con el actual entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa...

arbeloa pique
Arbeloa y Piqué

Compañeros de selección española y rivales con Barça y Madrid, siempre se las han tenido. Y memorable fue cuando Piqué lo tildó de cono. Pues ahora, atención. Una pancarta donde dice "No somos tan conocidos, pero lo seremos", y donde se ve un cono en medio de jugadores de la Kings League:

Si maravillosa ha sido la pensada, no menos cuando el mismo Piqué se lo explica a su amigo Íker Casillas y le muestra la imagen. El exportero madridista suelta un explícito: "Cómo te gusta enredar.... Hay que ser...", mientras Piqué, exultante, ríe y dice que "no tenía ni puta idea, pero me la acaban de pasar y la acabo de aprobar":

¿Reacción del resto de madridistas? Sacando espuma y bilis por la boca. El resto, aplaudiendo con las orejas:

Piqué, una vez más, tiene bailando al madridismo. Maravilloso.