Acaba de empezar la segunda temporada de Arrelats, pódcast de El Foment con Andreu Juanola. Y Andreu sabe que para empezar bien arriba una segunda temporada, la difícil, la de afianzar lo que se ha conseguido en la primera, qué mejor que contar con un invitado como Òscar Andreu, un tipo que dice lo que le da la gana, "uno de los mejores humoristas de nuestro país, gran defensor de nuestra lengua, le harán ofrendas florales, lo estudiarán en las escuelas y tendrá una calle en Terrassa", dice Juanola de él. Y es que nadie como él para defender nuestra lengua, por ejemplo, con un libro extraordinario que ha sido y es de los más vendidos desde que se publicó, su "Manual de defensa del català" imprescindible.
Ambos han mantenido una conversación sensacional, donde han hablado de la lengua, y no solo: de territorio, cambio social, Terrassa, los barrios, la escuela, cómo ha cambiado el país, la situación del catalán de hoy en día, la necesidad de seguir ocupando espacios con nuestra lengua y "aquel momento en que el catalán empezó a formar parte de su día a día". Quedémonos con la conversación alrededor de la lengua. Òscar dice que "en casa hablaba castellano con mi padre y mi hermano, con mi madre y mi hermana en catalán. Yo iba a un cole donde 12 de cada 10 hablaban castellano". ¿En qué momento se da cuenta de que el catalán está maltratado? "Cuando me fichan en RAC1 para hacer 'La Competència' y me doy cuenta de que a la hora de improvisar me era más fácil hacerlo en castellano que en catalán. Me planteo cómo puede ser esto y empiezas a tirar del hilo. Con Òscar Dalmau hablo catalán desde el primer día en la facultad".
¿Cómo ve el catalán ahora, 40 años después de ir él a la escuela? "Ha habido una involución porque la inmersión lingüística no se ha acabado de aplicar, todas las herramientas que tenemos al alcance, las leyes, incluso, que tenemos hechas, no se han acabado de poner en solfa porque hay miedo, hay miedo al conflicto, hay miedo a lo que pueda pasar. Y claro, esto la gente de fuera también lo detecta, que nosotros tenemos cierto miedo. Y claro, ¿quién se quiere apuntar a una cosa que a nosotros nos da cierto miedo?", se pregunta. "Estamos peor que en los 90, por un lado, pero sí que hay muchísima gente que ha hecho una toma de conciencia. Hablar catalán en Catalunya debería ser lo más normal. Si no se respeta esto, no los respetarán ni como votante, ni como usuario, ni como cliente ni como militante". Una conversación en la que, como decíamos, han abordado muchas otras cuestiones, siempre con el estilo tan personal de Òscar, que las va soltando con sarcasmo, pero con firmeza, que no se corta cuando quiere dejar constancia de las cosas que chirrían a su alrededor, en nuestro país. Una entrevista que vale mucho la pena escuchar de principio a fin:
