En RAC1 tienen la suerte de tener excelentes profesionales y excelentes personas. Y dos de las personas que cumplen ambos requisitos son los dos encargados de acercar la información del tiempo a los oyentes. Dos meteorólogos que llevan toda la vida en la emisora privada y que además de hacer muy bien su trabajo, son dos personas de la coña, que se prestan a pasar un buen rato a la mínima que pueden, muy queridos por sus compañeros y muy extrovertidos. Él, Abel Queralt. Ella, Mònica Usart, habitual en El món a RAC1 de Basté, en los informativos o en otros programas de la parrilla, y a quien de un tiempo a esta parte también vemos hablándonos de cambio climático, de altas temperaturas o de lluvias en diferentes programas de 2Cat como L'Altaveu.
Mònica se ha hecho mayor en RAC1, donde trabaja desde 2010. Ha estado en todas partes, ha intervenido en todos los programas de la casa, y la mayoría de las veces, lo ha hecho para hablarnos de su negociado, para informar a los oyentes catalanes sobre el tiempo que hará y de qué hay que estar prevenidos, meteorológicamente hablando. Pero de vez en cuando, se ha soltado, ha aparcado el paraguas y los termómetros y hemos visto una versión diferente de ella, una Mònica más íntima, hablándonos de su vida, explicándonos recuerdos familiares o personales. Como ahora. Y no ha estado sola, sino bien acompañada de alguien a quien ama con locura. ¿Dónde? En el No ho sé de Anna Vallhonesta.
Mònica Usart IG
Mònica ha sido la protagonista de una sección sensacional, el Sopar de germanor, por donde pasan diferentes personas conocidas con sus hermanos o hermanas y nos hablan de su relación, de su familia, de los recuerdos del pasado y de los hábitos del presente. Una conversación, en este caso, a tres bandas, entre Anna y las hermanas Usart, Mònica y Mireia. La editora del programa quiere saber si de pequeña, Mònica era traviesa o no, y la meteoróloga niega la mayor: "No, yo no me considero traviesa, y también tengo marcas por todas partes, me hacía tajos, pero creo que más de torpe que de traviesa". ¿Qué dice su hermana mayor? ¿Era muy movida? Y Mireia reconoce que "nos ha hecho sufrir, ella dice que no, pero quizás comparado... Yo sí era de esas niñas que me sentaba con los padres, en la sobremesa, y ella era la que entraba en casa y desaparecía".
Las dos hermanas ríen, y Mireia sigue: "¡Si te caías de los columpios, que te teníamos que llevar al hospital!". Y Mònica: "Yo también era de estar con los padres, pero sí que es verdad que puntualmente me pasaban cosas y voy con tajos". Y sigue confirmando que "cuando tienes un adulto en casa, un hermano mayor, puede ser un referente para algunas cosas... y para otras, no", y empieza a partirse de risa. Y es que quizás Mireia no era traviesa, pero sí "siempre digo que soy la oveja negra de la familia, la rebelde. Abrí camino tanto para las cosas buenas como para las malas", apunta Mireia, a la que "le gustaba la fiesta y no hacer caso de mi madre", remata Mònica:
Mònica y Mireia, Mireia y Mònica. Orgullo y amor de hermanas. Maravillosas.
