La muerte de un futbolista por un choque dentro de un campo de fútbol es una noticia especialmente impactante por inesperada. Cualquier muerte trabajando es un dolor enorme, pero tratándose de fútbol, el deporte y el entretenimiento más seguido en el país, la noticia ha impactado a mucha gente. Ha muerto en Tenerife Jesús de Miguel con 30 años por un golpe en el pecho del portero del Andorra. El duelo se sucede entre los jugadores de fútbol, los aficionados y queda lo peor: la prensa deportiva. Los primeros en cometer un exceso de amarillismo fueron los responsables del diario As, con el director José Félix Díaz a la cabeza, escogiendo una foto de portada con el muerto tendido en el suelo inconsciente. Al día siguiente han tenido que rectificar, quitar la imagen de De Miguel y poner a aficionados de luto. Se nota que el director sabía que lo mirarían con lupa y ha preferido evitar la imagen del difunto:

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Diario As

La muerte de De Miguel ha servido para comprobar que el gremio del periodismo deportivo está enfermo. Tiene un grave problema, está lleno de personas llenas de odio, rencor y bilis. Y siempre es un odio sesgado, dirigido, tendencioso: a favor de los intereses del Real Madrid. La mayor parte del periodismo deportivo se hace desde Madrid, las TV, las radios y los diarios se hacen desde el más indisimulado de los madridismos. La tertulia de referencia por las noches es El Chiringuito, madridista. Estudio estadio se hace desde la TV pública y es desacomplejadamente madridista. En Mediaset Matías Prats hace editoriales anticulés cada día del año. La Sexta la dirige el que era jefe de Comunicación del Madrid, Ferreras, y hacen encuestas como esta "¿Qué te parece que el Barça ROBE la final del Mundial al Bernabéu?". Con esta mirada era de esperar que la muerte de Jesús de Miguel tuviera algún periodista que se atreviera a dejar mal al Barça por la muerte. ¿Qué relación tiene Lamine Yamal y Jesús de Miguel? Ninguna. Pero en la COPE el supuesto experto arbitral Pedro Martín ha traspasado todas las líneas rojas de la repugnancia. Cuando el culé ha metido el gol al Aston Villa solo se le ha ocurrido decir esto: "No hubiese estado mal que Lamine Yamal se acordara del jugador del Tenerife, pero debe estar a sus cosas". Vídeo:

Pedro Martín COPE
Pedro Martín COPE

El tono de la ocurrencia de Pedro Martín, que no venía a cuento de nada, es resbaladizo. ¿Cuál es el problema? ¿Que los tres partidos de Champions que se jugaron el martes por la noche, horas después de la muerte, tenía Lamine Yamal la culpa de que no se hubieran suspendido por la UEFA? ¿Que el Villarreal y el Atlético de Madrid fueron incapaces de hacer un gol y como Lamine es buenísimo y marcó es el único señalado por no tener una camiseta bajo la del Barça con el nombre del muerto? ¿Por qué no insultó a Raphinha por sus dos goles? El brasileño como capitán dedicó unas fabulosas palabras al difunto al acabar el partido, era lo más lógico pasara lo que pasara durante el partido: que el capitán hablara en nombre de todos. Pero el tal Pedro Marín, lleno de odio y rencor anticuler y antiLamine carga con desprecio contra el chaval de 19 años por no haberse puesto una camiseta con la cara del muerto o no haberse arrodillado mirando al cielo o no se sabe qué. En las Redes detestan a Pedro Martín:

La red dicta sentencia: miserable.