Eufòria ya se ha convertido en uno de los formatos consolidados dentro de la parrilla televisiva de TV3, y después de cuatro ediciones, el concurso musical volverá a la cadena pública catalana en la primavera de 2027, tal como se anunció durante la presentación de la nueva temporada. Se trata de un formato que ha hecho nacer muchas celebridades catalanas como Edu Esteve, el Triquell, Sofia Coll, Alèxia Pascual y, evidentemente, los ganadores. La primera en conseguir la medalla de oro de la historia del programa fue Mariona Escoda, un nombre que recuerdan y recordarán todos los espectadores catalanes por ser la primera y por su trayectoria fuera del programa en el musical El Petit Príncep, uno de los espectáculos más conocidos por el público catalán. Además, hace un par de años Escoda volvió a aparecer en TV3 con el programa Zenit, otro concurso musical que también ganó con éxito. Ahora bien, por mucho que siempre la veamos brillar sobre el escenario, la realidad es que no todo es tan idílico como parece.

Mariona Escoda, ganadora de la primera edición de 'Eufòria' / Instagram
Mariona Escoda cuando presentó las campanadas con Miki Núñez / Instagram

Mariona Escoda ha visitado el programa Sense Filtres de RAC1 para hablar y explicar su experiencia sobre un tema tabú para muchos artistas: el pánico escénico. Aparentemente, pueden pensar que la cantante habría sufrido este miedo justo antes de pasar por el plató de Eufòria y de ser conocida, pero no, Mariona Escoda ha relatado la angustia que sufrió cuando subir a los escenarios ya formaba parte de su día a día. Marta Calià, presentadora del programa de RAC1 le preguntaba por el tema y si alguna vez le había hecho plantearse su carrera artística: "Hay gente que ha tenido pánico escénico, que ha tenido que abandonar la profesión. ¿Tú en algún momento te planteaste: "Escúchame, lo dejo, porque ya no estoy disfrutando con lo que hago?". Lo que seguramente no imaginaban los oyentes era que Mariona Escoda lo había tenido muy claro.

Mariona Escoda interpreta 'La Rosa' en 'El Petit Príncep' / Instagram
Mariona Escoda actuando / Instagram @joseirun_fotografia

La artista de Valls lo confesaba así: "Sí, se lo dije a mi madre y todo. Porque… es que ya no solo me pasaba con El Petit Príncep, me empezó a pasar en todas las actuaciones, todas", no importaba qué escenario la iluminaba o qué público la aplaudía; el pánico estaba presente incluso en sus propios conciertos: "Aunque fueran dos canciones en una gala, cositas pequeñas, cosas más grandes, conciertos míos, que era lo más divertido del mundo, empecé a sufrirlos. Una hora y veinte de sufrimiento continuado, de acabar el concierto con la voz cansada de estar apretando y conteniendo". Fue justo en ese momento cuando Mariona Escoda tuvo un punto de inflexión: "Y aquí fue cuando dije: "No me está compensando. O sea, lo estoy pasando muy mal, y era un pensamiento muy interno hasta que, para yo tener que decírselo a mi madre, quiere decir que me lo planteé muy fuerte".

Mariona Escoda / Instagram

El momento en que Mariona Escoda se lo explicó a su madre fue cuando casi ya había tomado la decisión. "Mi madre fue como: "Mariona, ostras", ¿no? O sea, ella me dijo: "Yo te entiendo. Y al final, si te lo pasas tan mal que tienes que tomar esta decisión, pero es que... no queremos perder tu voz. Me lo dijo así como un poco... "Yo no quiero dejar de oírte cantar", y fue como: "Bueno, de acuerdo, me lo pienso" y finalmente, vio la luz al final del túnel gracias a la terapia; así lo explicaba: "Te juro que lo estaba a punto de hacer, ¿eh?, y gracias a la terapia, este verano hemos hecho siete bolos en agosto, y todos y cada uno han sido una fiesta, han sido un descanso y un hacer desde la liberación que ha sido muy chulo", explicaba aliviada y orgullosa.

 Ahora, Mariona Escoda habla del pánico escénico desde la superación, pero es evidente que su testimonio no pasa desapercibido.