María José Gómez y Verdú es una conocida influencer experta en protocolo. En más de una ocasión ha analizado en sus redes sociales los movimientos de la Casa Real Española en sus diferentes actos. En sus vídeos, prácticamente diarios, enseña reglas y normas para codearte con Felipe VI y Letizia, por si algún día te invitan a Zarzuela. Estas últimas semanas ha enseñado cómo debe comportarse alguien en la mesa, cómo se colocan los cubiertos, o cómo debe tomarse un roscón o las uvas de Nochevieja, entre otros.

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El plátano es una de las frutas más fáciles de pelar

Hace unos días también hablaba de cómo comerse un plátano. Normalmente, le cortamos la punta, a veces a la fuerza o con un cuchillo y desplegamos su piel hacia abajo, pero eso es coloquial y casi vulgar, esta fruta debe comerse con cubiertos, como las gambas. “El plátano, cuando estamos en la mesa, no se come con las manos, sino utilizando los cubiertos. Además es una de las frutas más fáciles de pelar”, afirma la experta en protocolo.

Los temas de protocolo pueden ser muy rígidos, pero según María José Gómez simplemente son una serie de reglas para facilitar la convivencia. Esta especialista enseña que no es un proceso complicado, es casi más sencillo que hacerlo con las manos, no te manchas y muestras mucha más educación. Tienes que cortar la cabeza y dejarla a un lado. "Luego quitamos la parte inferior, que tiempo colocamos a un lado. Después hacemos un corte del plátano de extremo a extremo y, una vez que lo tenemos, retiramos la corteza como si desveláremos 'un secreto real'", especifica Gómez. Después ya sólo queda, prosigue le experta, "ir contando el plátano trocito a trocito, según nos lo vamos comiendo", siempre con el cuchillo y el tenedor.

La experta se ha hecho muy famosa en las redes sociales con algunos vídeos que superan el millón de reproducciones. Y es que el protocolo es algo muy importante que no debe pasarse por alto. Sirve para establecer reglas y normas que aseguren una comunicación, interacción u organización fluida y ordenada entre personas, sistemas o dispositivos, evitando confusiones y garantizando el entendimiento mutuo en contextos sociales, empresariales o tecnológicos

Como dato interesante, el protocolo surgió precisamente de la necesidad de organizar la convivencia y definir jerarquías en las antiguas civilizaciones de Egipto y Babilonia (alrededor del 3000 a. C.). En un inicio se aplicaba en ceremonias religiosas y actos oficiales, y con el tiempo fue transformándose mediante normas de etiqueta y usos cortesanos en Europa, especialmente durante la Edad Media y la Edad Moderna. Su propósito era dar estructura a las relaciones y a los acontecimientos formales, hasta consolidarse más adelante como una disciplina con reglas escritas para la diplomacia y la vida social contemporánea, fundamentada en el respeto y la cortesía.