Solo tiene dieciocho años y es uno de los nombres más famosos del mundo. Lamine Yamal, la estrella mundial del fútbol de Rocafonda y el número 10 del Barça es, sin duda, uno de los grandes diamantes del fútbol actualmente. Desde que debutó con el primer equipo en un partido contra el Betis en el Camp Nou, su vida ha dado un giro de 180 grados y todo gracias a su habilidad con el balón. El futbolista formado en la Masia no solo es uno de los personajes más comentados en el ámbito deportivo, sino que también ha terminado siendo un rostro protagonista de diferentes titulares de la prensa rosa a causa de algunas historias de amor que ha protagonizado, o también por su comentadísima fiesta de cumpleaños de los dieciocho años. Una fama que le ha llegado muy pronto y que él mismo asegura que le hace apoyarse más que nunca en su familia, concretamente, en su madre, quien siempre está presente.

Lamine Yamal / Foto: EFE

El Barça venció al Vila-real CF en un partido con un claro protagonista: los tres goles de Lamine Yamal. Un hat-trick que llegaba después de unas semanas malas para el jugador por culpa de su pubalgia, una lesión que le había hecho estar en el banquillo en varios partidos. Además de este imprevisto de salud, Lamine Yamal también cuenta con una presión añadida por ser el número uno, nadie le perdona ningún error, y siempre se le exige mucho más que al resto de sus compañeros, a pesar de tener, repetimos, dieciocho años. El marcador de la jornada 26 fue un 4-1, una victoria protagonizada por los tres goles que marcó Lamine Yamal y que celebró como nadie con su afición, cerrando bocas a las críticas:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Cuando el árbitro pitó el final del partido y Lamine Yamal tenía claro con quién tenía que celebrar este hat-trick de éxito, con ella, Sheila Ebana, su madre. La tribuna del Camp Nou está llena de rostros VIP, pero Lamine Yamal no quería saludar ni a influencers, ni a artistas, ni a entidades, él fue directamente a abrazar a su madre quien ya le esperaba con los brazos abiertos para felicitarle en persona. Un momento muy emotivo que captaron las cámaras del canal DAZN y que muy pronto se viralizaron. Madre e hijo se abrazaban muy emocionados, especialmente Sheila Ebana a quien casi se le caían las lágrimas después del partido y a causa de la emoción del resultado. Lamine Yamal también aprovechaba para saludar a otros rostros de su familia que lo habían dado todo animándole en el campo y gritando su nombre, este es el vídeo: 

El abrazo de Lamine Yamal y su madre / Instagram
El abrazo de Lamine Yamal y su madre / Instagram

El abrazo de ambos también nos hacía pensar que llegaba tras una mala etapa para Lamine Yamal, quien lo explicaba unos minutos más tarde a la prensa: "Al final era una mezcla de todo: no me encontraba bien conmigo mismo, además de la pubalgia. No estaba siendo feliz jugando, y yo creo que se notaba. Desde hace una semana o así me encuentro mucho mejor; me han vuelto esas ganas de sonreír mientras juego, que hacía tiempo que no sentía, y ahora soy feliz jugando."

Sus declaraciones también cobran más sentido que nunca teniendo en cuenta aquel storie donde podíamos ver un ordenador con la reflexiva frase de: "Me gustaría ser lo que todo el mundo quiere que sea...". Este hat-trick y el abrazo con su madre podrían ser el final feliz de este libro que parece que estaría escribiendo Lamine Yamal.