Eufòria de TV3 ha hecho saltar a la fama muchísimo talento joven y, concretamente, en la segunda edición descubrimos el don de Alèxia Pascual, concursante que entonces solo tenía 21 años y que nos cautivó a todos con su voz y su interpretación inigualable en cada actuación. Su final en el concurso terminó con una tercera posición y una medalla de bronce que la hicieron catapultar a la fama y, poco después, ser la protagonista de uno de los musicales más importantes de Cataluña: Mar i Cel. Alèxia Pascual ponía fin a su aventura en Eufòria y comenzaba su carrera profesional como actriz de musicales interpretando a Blanca, la protagonista de la historia de amor con la banda sonora más famosa de Cataluña. La vida, sin embargo, le tenía más retos preparados sobre el escenario.


El pasado diciembre comenzaba una nueva etapa profesional desde Madrid, formando parte del elenco de Los miserables, otro musical famosísimo que la ha llevado al límite a la hora de prepararse, actuar y cantar. Una vez más, Alexia Pascual ha demostrado ser un diez. Sin embargo, vivir este nuevo reto estando lejos de casa y de la familia no es nada fácil. Asimismo lo ha explicado Alèxia Pascual en la nueva temporada del podcast Off the Rec, presentado por Jon García, quien ha entrevistado a la artista desde uno de los espacios que más conoce, el Teatro Victoria, la segunda casa de Alèxia Pascual. Atentos.

Alèxia Pascual se abría de lleno desde la butaca del teatro que tanto la había visto brillar y reflexionaba sobre su nueva vida en Madrid: "Hace dos meses que estoy en Madrid y he llorado más que en mi vida, mucho, y me he sentido muy sola, no porque no me hayan acogido, sino porque me sentía lejos de casa, lejos de mis amigos, lejos de mi gente, de mi ciudad; era una sensación muy extraña. Estoy cumpliendo un sueño, pero estoy todo el día llorando en casa. ¿Por qué? Porque todo tiene un precio y es algo que yo intento reivindicar mucho". La artista catalana quiere reivindicar todos los sacrificios que se esconden detrás de su trabajo: "El éxito o lo que la gente ve como éxito, y que todo es muy brillante, bff, tela lo que hay detrás del éxito, y al mismo tiempo, te tienes que sentir una privilegiada, que he hecho muchos papeles emblemáticos, sé que soy una privilegiada, pero llego a casa y lloro. Y al mismo tiempo, adoro mi trabajo y tengo una pasión, pero al mismo tiempo, también me pesa no tener un día de vacaciones en no sé cuántos meses. Es un trabajo muy denso" explicaba siendo muy honesta y visiblemente emocionada.


Alèxia Pascual se confesaba y detallaba que se sentía muy privilegiada por todas las oportunidades que había recibido y reafirmaba que el mundo de la interpretación era su pasión. "Tengo una misión que creo que es esta, pero a veces me cuesta gestionarla. Por un lado, terapia, mucha terapia, y yo lo que estoy intentando en mi caso es rebajar expectativas, permitirme el error; yo soy muy perfeccionista hasta un punto que me maltrato a mí misma" Entre los muchos sacrificios que Alèxia Pascual menciona, como por ejemplo estar lejos de la familia el día de Navidad y el poco tiempo libre que tiene para disfrutar, tampoco lo puede dedicar a tener una relación. "Encontrar a alguien con quien puedas compatibilizar tu vida es muy difícil. No he tenido pareja, no he podido tenerla, he estado con gente, eh, pero es muy complicado, porque tengo unos horarios diferentes" narraba Alexia Pascual en Off the REC.
En la recta final de la conversación, Alèxia Pascual continúa reflexionando acompañada de Jon García y no puede evitar que le caigan las lágrimas al recordar su trayectoria: "Tengo que aprender a valorar lo que tengo delante porque la vida está pasando y estoy haciendo grandes cosas que sé que no volverán; es que me emociono. Yo sé que lo que he vivido en este escenario en el Teatre Victòria no volverá a pasar nunca más, y quizás en aquel momento no lo disfruté y ahora lo veo, y pienso: uau, Alèxia, valora lo que estás haciendo, no tengas el piloto automático porque no pasará nunca más". Unas últimas palabras que hacen llorar a la actriz y también a los espectadores, que después de esta conversación, ya conocen un poco más de lo que se esconde detrás del talento de la catalana: esfuerzo, dedicación y sacrificio.