Mediaset confirmó el final de ‘Sálvame’. Después de 14 años de forma ininterrumpida, el programa dice adiós por la puerta de atrás. El espacio es la opción menos vista de las tardes con tan solo un millón de espectadores y el ‘Deluxe’ de los viernes incluso desciende de la cifra mencionada. Un dato que una cadena como la de Fuencarral no puede permitirse. Llegan nuevos tiempos y toca apostar por programas renovados. La nueva directiva quiere parecerse a Atresmedia, entretenimiento blanco y familiar.
Los colaboradores de ‘Sálvame’ se enfrentan a una de sus peores épocas. Creían que tenían el trabajo asegurado y siempre han gastado más de lo previsto, ahora algunos se encuentran con importantes deudas y ni un euro, como es el caso de Kiko Hernández.

Los tertulianos de ‘Sálvame’ han saltado demasiadas líneas rojas y eso provoca que en algunas ocasiones hayan recibido una demanda. Kiko Hernández todavía tiene una batalla abierta con Gustavo, el chófer de María Teresa Campos. Cuando concedió su primera entrevista en exclusiva, desde el programa le atacaron duramente, incluso mostraron donde vivía. El hombre tomó medidas drásticas.
Kiko Hernández, demandado por Gustavo
El ‘hermano’ de Terelu y Carmen Borrego interpuso varias demandas a los programas de ‘La fábrica de la tele’ y a la misma productora, por vulneración de la intimidad, el honor y la imagen. El programa hizo una campaña de desprestigio hacia el conductor tras pensar que filtraba información de la familia Campos. Desconocían si esas informaciones eran veraces, pero se garantizaban una audiencia excelente, eso era lo único importante.
Gustavo González siempre ha estado al lado de María Teresa Campos. Es el hombre que la ha ayudado absolutamente en todo. Jamás la dejó de lado. No solo era su chófer, también se convirtió en un hijo.

Carmen Borrego y Terelu Campos entraron en el juego. Acababan de volver a ‘Sálvame’ y no podían enfrentarse de nuevo a la productora. Acataron las órdenes de los de arriba sin rechistar. De hecho, ellas ayudaron con algunos testimonios. Pusieron más leña al fuego. Gustavo se ha mantenido siempre en un segundo plano, nunca ha querido participar en los medios de comunicación. Por ello se puso en manos de un abogado.
Gustavo Guillermo también ha demandado a Kiko Hernández por vulnerar su derecho a la intimidad, el honor y la imagen, según ha podido saber Informalia. Fue una de las personas que más le atacó, y eso que se consideraba su amigo.
El colaborador aseguró que Kiko Hernández grababa a María Teresa Campos y a sus hijas y vendía las conversaciones para recibir un rendimiento económico. "Este señor lleva 20 años pasándole información a la misma persona”. El colaborador deberá abonar al chófer miles de euros.