Hace unos días, la maravillosa Judit Mascó iniciaba un pertinente debate, a la vez que compartía con los oyentes de SER Catalunya su inmensa pena por una situación complicada que les ha tocado vivir en casa. Un debate donde hablaba abiertamente de la eutanasia en animales, de qué hacer, qué decidir en casa, entre toda la familia, cuando tu perro o gato sufre una enfermedad terminal incurable. Y es lo que les ha tocado sufrir en casa de la modelo y su marido, Eduard Vicente, y sus hijas. Porque a su querido perro, que ha estado con ellos 11 años, le diagnosticaron un cáncer en el cerebro: "Sabiendo que no queremos dejarlo sufrir, que está en las últimas, que son los últimos días... aquí ha habido conflicto familiar", y se preguntaba: "yo pienso hasta qué punto son egoístas los que piensan que un día más es un regalo para todos, o si se le puede ahorrar que tenga otro ataque".
Después de hablarlo mucho en casa, decidieron tomar una decisión consensuada, haciendo caso de las recomendaciones del veterinario. Y ahora, el día del adiós ha llegado, el día en que todos ellos han despedido a su querido Lost, que se llama así porque "Te encontramos abandonado y perdido (de ahí el nombre que te pusimos). Te adoptamos y fuiste uno más en la numerosa familia Vicente-Mascó". Su perro, al que adoraban, el animal que ha estado a su lado durante 11 años, un tiempo en que lo han querido a más no poder, y un recuerdo de él imborrable que hará que lo sigan queriendo allá donde esté. La misma Judit ha compartido con sus seguidores en redes que "¡Te echaremos mucho de menos, queridísimo Lost! Te querremos, recordaremos y te llevaremos en nuestros corazones siempre. Ahora, una tristeza profunda y mucho amor. Gracias, Lost guapo. 2016-2026".
Enseguida, muchos mensajes de apoyo por parte de amigas de Judit, como Ona Carbonell, Laura Borràs, Ada Parellada ("¡Qué bonito que era! Un abrazo"), Agnès Busquets ("Un abrazo enorme") o Renata Zanchi ("Hay Judit…acabo de perder a mi Giulio también. Lo siento muchísimo. Mucho ánimo y mucho amor para vosotros"). También, como ahora veíamos, de personas que han tenido que sufrir una situación similar, como por ejemplo Sergi Mas, "¡Ohhhhhh! ¡Judit! Solo los que hemos vivido con peludos sabemos la pérdida y el vacío que nos dejan estos seres que son mejores que los humanos. Pero en el fondo nunca se van. Nunca. Un abrazo fortísimo a la familia", y muchos más: "Es un sentimiento que no se puede explicar. Lo has tenido que vivir. Ellos siempre nos dan mucho más. Son incondicionales", "Lo siento muchísimo... Lo llevarás en el corazón para siempre... Son parte de la familia y cuando se van es como si te faltara un trozo del cuerpo. Un abrazo", "¡Judit, cómo te entiendo! Yo vuelvo a tener perro después de 25 años de la muerte del anterior (era una joven de 26 y ahora soy una madre con adolescentes) y solo con 3 semanas y ¡ya me lo quiero con locura! ¡Feliz cielo, Lost!".
Todos ellos tienen razón. Judit se tiene que quedar con el recuerdo de los años vividos, el amor que le tenían y que Lost ha sido un perro muy feliz con la familia que le tocó. Descanse en paz.
