Joan Manuel Serrat decidió jubilarse en 2022, hace ya cuatro años que no se sube a un escenario, aunque ha continuado vinculado a la música. En algún acto solidario al que ha sido invitado se ha atrevido a entonar algunas de sus canciones. Ha iniciado una nueva vida que no quiere decir que sea peor que la anterior ni que haya olvidado la música. En sus ratos libres continúa componiendo, y quien sabe si algún día publicará una nueva canción. Por ahora está centrado en los suyos y en él mismo, busca la tranquilidad. Se refugia en su casa del barrio barcelonés del Poble Sec, y también su casa de Menorca, donde pasa todos los veranos viendo el mar.

Serrat en Menorca
Serrat en Menorca

El cantautor dice “no me molesta ser viejo, sino el trato que se da a los viejos”. Él tiene 82 años, y sabe que ya es una edad avanzada, aunque da gracias por encontrarse en plenas facultades físicas y mentales. Ahora mismo asegura que está en el mejor momento de su vida. Sin embargo, en estos años que lleva jubilado hay algo que no le ha gustado, y es como muchas personas tratan a las más mayores, incluso la sociedad. Como si les hiciesen saber que ya no sirven para nada y necesitan ayuda para todo.

Joan Manuel Serrat denuncia el trato a las personas mayores 

Ser mayor, que no viejo, podría ser una cuenta atrás de la vida. Serrat sabe que está viviendo la última etapa de su vida, por ello no quiere malgastarla en largas giras y compromisos. Joan Manuel Serrat no tiene miedo a la vejez porque para él ser “viejo” implica haber vivido, tener memoria para recordar, haber aprendido de los errores y tener tu propia personalidad. Mira hacia atrás y está orgulloso.

Con esta frase, el catalán critica el paternalismo, ese “pobrecito”, la invisibilidad, no contar con ellos para nada, la condescendencia y la expulsión silenciosa de la vida pública. Para él no es la edad avanzada lo que duele, sino que le echen de todas partes.

Normalmente a las personas mayores se tiende a infantilizarlos. Hablarles más alto, más lento, como si fueran niños, con diminutivos. Y tampoco dejar que sean ellos los que intenten las cosas. Tal vez viven la vida con otro ritmo, pero son capaces de todo lo que se propongan.

Serrat pide cosas muy simples como respeto, escucha y presencia.

Joan Manuel Serrat
Joan Manuel Serrat