La polémica este Sant Jordi viene de la mano de esta gauche divine, artistas de izquierdas que son catalanes pero tienen cierto autoodio con Cataluña. Empezó Eduardo Mendoza en la presentación de su libro: "Hay que decir el Día del Libro. Voy a empezar a hacer campaña: Fuera Sant Jordi. Es el Día del Libro. Sant Jordi se metió ahí y era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer, Sant Jordi no tiene nada que ver con los libros ni siquiera es el patrón de los escritores que es San Francisco de Sales. Ha aprovechado la fecha y se ha metido ahí". Aparte de autoodio sus editores le han dicho que es un tiro en el pie. A los 83 años quizás tiene alguna dificultad para expresarse oralmente. Mendoza decidió rectificar solo a medias en El Periódico para acabar diciendo lo mismo: "¡Era una broma! Porque parece que Sant Jordi sea el patrono de la venta de libros, de los escritores y los lectores, pero es un intruso. Se ha metido ahí. Era el día Día del Libro porque era la muerte de Shakespeare y Cervantes. Pero vamos, que me trae sin cuidado Sant Jordi.". O sea era una broma pero lo decía en serio.

Si al 23 de abril le quitamos el catalanismo que impregna la fiesta del patrón de Cataluña y se celebrara solo el Día del Libro no se vendería ni un solo libro, como de hecho no se venden el 23 de abril en Valladolid. en Salamanca ni en ningún sitio. Otro artista de izquierdas y barcelonés se ha añadido a esta batalla cultural anticatalanista, de querer que el patrón de Cataluña no se celebre el 23 de abril y que solo se diga "Día del Libro". Es Xavier Mariscal, el valenciano que vive y trabaja en Barcelona desde 1970 y se hace llamar Javier Mariscal en las redes. Pasqual Maragall lo lanzó a la fama mundial encargándole la mascota de los Juegos del 92, el perro aplastado Cobi y todavía vive de aquello. Entrevistado por Ricard Ustrell en El Matí de Catalunya Ràdio se apunta a la campaña de Mendoza "Fuera Sant Jordi".

Javier Mariscal: "Me gusta mucho Mendoza, su sonrisa bajo el bigote. Es muy potente. A mí me gusta cambiar las cosas y me pone muy nervioso decir Semana Santa o Navidad. Semana Santa de qué. Sí, yo eliminaría Sant Jordi y lo llamaría el Día del Libro. Son estas cosas catalanas que 'No esto no se puede tocar, el pan con tomate...". Venga hombre a tomar por culo, qué me estás contando. Por qué no lo cambiamos todo. Es un marketing tan bien montado. Ahora que de aquí a nada el pobre Pujol nos dejará ya podremos quitar lo de Sant Jordi. Es muy buena idea. Estoy de acuerdo". Otro señor mayor, de 76 años, que va de enfant terrible sin tener la edad. Solo quieren un poco de atención, de compañía. Y por Sant Jordi quieren vender. Vender mucho. Otro año será.