Susana Guasch es la cara del mejor fútbol europeo, el de la Champions League. Por alguna razón Movistar la mantiene como la presentadora del programa más importante de toda la cadena de pago Noche de Champions. Movistar tiene en exclusiva la mejor competición de clubes del mundo y mantiene a esta periodista catalana, anticuler, madridista y sesgada. Una decisión contraria a la inmensa mayoría de sus abonados que son del Barça, como demuestran las audiencias de los partidos. Pero alguien decidió un buen día, cuando Mediapro producía este programa prémium, que lo presentarían dos periodistas catalanas que se alternarían la jornada del martes y la del miércoles: Danae Boronat y Susana Guasch. Desde que prescindieron de Boronat, Guasch es la única cara del fútbol de alta competición en España. Y eso le ha valido ser escogida como la cara visible de una de las casas de apuestas deportivas más poderosas. Guasch es el cebo para atrapar ludópatas.

Susana Guasch ha aprovechado un resquicio legal en la normativa que prohíbe a los famosos hacer promoción de apuestas deportivas. Cuando el ministro de Consumo era Alberto Garzón hizo un reglamento para detener la lacra de la ludopatía, especialmente entre la gente joven, pero los jueces anularon algunos aspectos de la norma por defectos de forma: debía regularse por ley y no por reglamento. Así que Susana Guasch aprovecha el vacío legal mientras no se apruebe la ley y anuncia apuestas deportivas, un producto que pocos famosos quieren poner la cara por la connotación negativa. Es como anunciar whisky o criptomonedas. Guasch hace el anuncio en un plató como el de Noche de Champions pero en lugar de los colores corporativos de Movistar con el color rojo de Sportium y junto a otra cara del fútbol en Movistar, Maldini que como mínimo ha tenido la delicadeza de no disfrazarse con el color rojo de la casa de apuestas que les paga. Y les pagan muy bien:

Las redes señalan a Guasch por venderse el alma al diablo por cuatro duros, o cuarenta mil duros:
@FonsiLoaiza No tendrá suficiente dinero la cerda que tiene que fomentar esa basura para los chavales se enganchen en los barrios obreros, BASURA.
— Ivandb8 (@ivan_deblasVK) November 4, 2026
@FonsiLoaiza Es la nueva droga contra los pobres.
— Jose Emilio Doforno (@JoseEmilioDofor) November 4, 2026
@FonsiLoaiza Son personajes sin ética ni moral ninguna. No tienen líneas rojas.
— Far Extraordinari (@FARXTRAORDINARI) November 5, 2026

Danae Boronat, cuando perdió el trabajo en Movistar, también aceptó poner su cara y presentar un acto de criptomonedas que antes había rechazado Javier Cárdenas porque el locutor catalán creía que empeoraría, si eso es posible, su imagen. Danae dijo sí y todavía arrastra aquel estigma. Una mala decisión. Susana Guasch no tiene ni la excusa de Boronat porque conserva el trabajo en Movistar. Lo hace por dinero, el que pierden las personas humildes que apuestan al Galatasaray-Hansa Rostock para hacerse ricos y caen en el pozo de la adicción al juego.