Indetectable es intransmisible. Esta es la certeza médica de las personas que tienen VIH y que toman una pastilla al día para no desarrollar la enfermedad del SIDA. Con la medicación el VIH es indetectable y eso quiere decir que no lo pueden transmitir de ninguna de las maneras, ni tan siquiera practicando sexo sin protección. Esta es la manera en que la ciencia ha podido detener la pandemia del VIH, que durante los años 80 fue mortal. La medicación no solo mantiene a los pacientes en tratamiento con una esperanza de vida igual a la de una persona sin VIH sino que impide que contagien el virus, como que se medican no lo pueden transmitir'. Todavía hay que hacer mucha pedagogía para que supuestas periodistas como Cristina Pardo dijera en La Sexta "Eduardo Casanova tiene SIDA". Era mentira, el actor de Aída explicó que tiene VIH y toma la medicación para ser indetectable y no desarrollar el SIDA. Por eso contra este estigma existen ONG como Apoyo positivo. Su portavoz es el periodista Sergio Silva, el reportero del sombrero de Cazamariposas:




Sergio seductor Silva, Instagram
El periodista dirige la comunicación de esta ONG fue una cara conocida de Telecinco, reportero de Viva la vida y sobre todo de Cazamariposas, el programa del corazón más divertido jamás hecho desde Barcelona, lleno de reporteros catalanes, de Núria Marín a Nando Escribano o el mismo Sergio Silva. Duró siete años, desde 2013 a 2020. En aquellos años Sergio Silva fue diagnosticado de VIH y ahora lo explica en un pódcast Sabor a queer: "Yo llevo 13 años viviendo con VIH, he estado medicalizado, siguiendo mi salud sexual, analíticas, jamás he puesto a nadie en riesgo de transmisión de VIH. Hay que poner el foco en el otro lado, que todos se hagan la prueba de VIH, también los heterosexuales". Ahora relega de su etapa televisiva: "Aquel era yo hablando de chorradas en la tele". Prefiere luchar por las personas que como él tienen VIH, que no sean marginadas, discriminadas o rechazadas. Es una enfermedad crónica sin ningún estigma moral.

Sergio trabajó muchos años en Barcelona y cuelga fotos de pequeño en Esplugues de Llobregat. Ahora vive en Madrid pero vuelve a la capital catalana a menudo y mantiene vínculos de amistad con sus excompañeros de Cazamariposas. Tiene 34 años y en las redes aparecía hace tiempo con su perra Cher. Gracias a sus contactos ha conseguido que diferentes caras famosas den apoyo a la ONG de la cual es portavoz. No solo Eduardo Casanova ha roto el tabú de decir que padece VIH. También este reportero medio catalán medio madrileño, Sergio Silva. Un cambio radical de vida: de hacer vídeos divertidos de famosos a detener el estigma del VIH.