Se nos acaban los elogios con este Barça. Nueva exhibición de los de Hansi Flick, los culés estamos en una nube. Diez partidos jugados esta temporada, diez victorias, con un juego descomunal, goleando a diestro y siniestro, con una media de 4 goles por partido. Ya sea en la Liga como en la Champions, los aficionados blaugrana nos pellizcamos viendo cómo pasan por encima de todos los rivales. Ayer, la víctima fue el Galatasaray turco, un equipo que aprovechando el ambiente de su estadio, se puso por delante en el marcador. Pero en la segunda parte... vendaval blaugrana, con un Lamine Yamal absolutamente estelar. El de Rocafonda hizo un recital de pases descomunales, no marcó, pero se puso el equipo a la espalda, con una actuación portentosa:

Sin duda, sin embargo, la jugada de la que todo el mundo habla fue la del 3 a 1. Una especie de rabona con regate por la línea de fondo, dejando al defensa del Galatasaray con un palmo de narices, y sirviendo el gol en bandeja a su compañero Anthony Gordon. Una obra de arte, una jugada de esas que provoca "Ooooohhhh!!" en la grada y en los espectadores de casa, un regate de esos que hace levantar de la silla, de los que vale la pena pagar una entrada;

Todo el mundo entregado al talento del mejor jugador del mundo. ¿Todo el mundo? No, en El Chiringuito, para variar, intentaron poner agua al vino. Pero alguien les debería decir que en su papel de defender siempre al Madrid y atacar siempre al Barça, algunos de los tertulianos hacen el ridículo. Porque una cosa es tener animadversión a todo lo que huela a azulgrana y la otra, hacer comentarios que provocan vergüenza. Como por ejemplo, decir que esta obra de arte fue un "churro", como definió Edu Aguirre. Estupor del mismo presentador, un Josep Pedrerol que alucinaba con el término escogido por Aguirre, y estupor por parte de los espectadores, que ya están hartos de oír sandeces:

Que Lamine siga haciendo regates como este y lo que le dé la gana y haciéndonos emocionar. Y que en El Chiringuito continúen haciéndose mala sangre.